Evolución de la balanza de pagos de los Estados Unidos

La balanza de pagos de los Estados Unidos ha pasado a ser fuertemente deficitaria desde 1958. Este déficit continuo ha conducido a importantes pagos en oro. Las reservas de oro han disminuido mientras aumentaba la deuda exterior a corto plazo. La evolución de la balanza de pagos de los Estados Unidos entre 1947 y 1962. Destacan dos saldos significativos: en primer lugar, el saldo de la balanza de pagos corrientes que comprende las importaciones y exportaciones de bienes y servicios; luego el saldo global a financiar, que provoca o una variación de las reservas de oro, o una variación de la deuda exterior a corto plazo, o ambas cosas a la vez. De este modo, el déficit global del año 1958 que se eleva a 3.529 millones de dólares fue financiado con entregas de oro por un valor de 2.292 millones de dólares de los que 17 millones fueron sacados de la cuota americana en el F. M.I., y, por un aumento de la deuda exterior a corto plazo de 1.237 millones de dólares. (Cuando utilicemos la expresión “balanza de pagos” o “déficit exterior” estaremos aludiendo a este saldo global a financiar.)

De 1947 a 1949 la balanza de pagos de los Estados Unidos ha sido excedentaria, mientras que a partir de 1950 ha sido regularmente deficitaria. El excedente de 520 millones de dólares del año 1957 es una excepción que explica en gran parte las repercusiones de la crisis de Suez sobre él comercio europeo. A pesar de la importancia y la constancia de los déficits entre 1950 y 1956, la inquietud no surgió hasta 1958 y, con ella, la denominada “crisis del dólar”. El déficit de 1950 (6.300 millones de dólares) es el mismo orden que el déficit de 1958 (3.500 millones de dólares). Sin embargo, las causas del desequilibrio exterior en 1949 se deban a circunstancias pasajeras, tales como las devaluaciones europeas con respecto al dólar y la guerra de Corea. Además, este déficit disminuyó de manera considerable en 1951 y jamás superó los 2.000 millones de dólares salvo en 1953. A partir de 1958 el déficit exterior ha sido siempre superior a esta cifra superando incluso los 3.000 millones de dólares durante tres años consecutivos: 1958 (3.500);1959 (3.700); 1960 (3.900).

Otro signo inquietante se refiere a la rápida disminución de las reservas de oro desde 1958: entre 1953 y 1958 estas reservas disminuyeron en 1.500 millones de dólares mientras que entre 1958 y 1962 la disminución alcanzaba los 4.500 millones de dólares: el ritmo de utilización de las reservas ha sido pues tres veces más rápido durante el último período. EI balance de las reservas de liquidez internacional de los Estados Unidos ha ido, en consecuencia, empeorando. En 1948, las existencias de oro americano se elevaban a 24.400 millones de dólares y la deuda exterior a corto plazo (que representa los activos en dólares del resto del mundo) a 6.100 millones de dólares. Esta deuda es convertible en oro, a petición de sus poseedores, al cambio de 35 dólares la onza. La existencia de esta deuda es la consecuencia del empleo del dólar como moneda internacional. Es incluso más interesante al menos para ciertos países poseer reservas de liquidez en forma de depósitos o de inversiones a corto plazo en dólares (o en libras) que producen un interés, que enero que no ofrece ningún rendimiento. En 1960, el volumen de esta deuda exterior a corto plazo se ha triplicado con respecto a 1948 y se eleva a más de 17.000 millones de dólares; es igual al valor total de las reservas de oro. En 1963, continuando en su ascensión, la deuda exterior se eleva a 21.300 millones de dólares y sobrepasa en más de 6.000 millones las reservas de oro que no son más que de 15.600 millones de dólares. La situación se hace si no peligrosa, al menos incómoda, ya que corre el riesgo de minar la confianza de los poseedores extranjeros de dólares. De momento, no parece dibujarse ningún pánico mundial que vaya a tomar la forma de una huida ante el dólar. Solamente Francia pide progresivamente la conversión en oro de los dólares que posee en los Estados Unidos. A pesar del déficit persistente de la balanza de pagos americana, el dólar es todavía una buena moneda de reserva ya que es generalmente aceptada. Poseer la moneda de un país tan poderoso, económica y políticamente, como los Estados Unidos no parece ser una locura a los ojos de la mayoría de los países del mundo. Sin embargo, hay que señalar que la proporción de 1 déficit americano compensado en dólares, es decir, por aumento de la deuda exterior ha ido disminuyendo. Entre 1953 y 1956, el 82% de los déficits anuales se pagan directamente en dólares y el 18% mediante entregas de oro (teniendo en cuenta la posición de los Estados Unidos en el F.M.I.). Entre 1958 y 1962, solamente el 52% de los déficits pudo pagarse en dólares. Esto tendería a demostrar la existencia de una ligera inflexión en la aceptación del dólar como moneda internacional. Pero aún quedan por saber las causas principales del déficit exterior de los Estados Unidos para poder descubrir las condiciones y las probabilidades de que se invierta la tendencia.

Las causas del desequilibrio exterior de los Estados Unidos

El cuadro I nos permite, en una primera aproximación, responder a esta cuestión: la causa fundamental del déficit exterior de los Estados Unidos no depende de los pagos corrientes sobre bienes y servicios cuyo saldo ha sido siempre excedentario (salvo en 1959), sino de las exportaciones de capitales privados y públicos. Las inversiones privadas americanas en Europa, la ayuda militar y económica del gobierno americano a numerosos países de Extremo Oriente, de África y de América del Sur son las causas esenciales del grave desequilibrio de la balanza de pagos americana.

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