{"id":1008,"date":"2025-11-19T07:42:00","date_gmt":"2025-11-19T07:42:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1008"},"modified":"2025-11-18T19:51:07","modified_gmt":"2025-11-18T19:51:07","slug":"la-depresion-mundial-1929-1932","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/la-depresion-mundial-1929-1932\/","title":{"rendered":"La depresi\u00f3n mundial 1929-1932"},"content":{"rendered":"<p><em>La depresi\u00f3n en los Estados Unidos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La depresi\u00f3n que sigue al crac de 1929 es extraordinariamente profunda y va a durar hasta 1932. Entre 1929 y el fondo de la depresi\u00f3n, la actividad econ\u00f3mica de los Estados Unidos es impresionante: la producci\u00f3n industrial se reduce a la mitad; la producci\u00f3n de bienes de equipo disminuye en un 75%. Esta baja de la inversi\u00f3n tiene lugar tambi\u00e9n a nivel mundial con una ca\u00edda de un 55%.<\/p>\n\n\n\n<p>La inversi\u00f3n total bruta del sector privado pasa de 15.800 millones de d\u00f3lares en 1929 o sea el 15,4% del producto nacional bruto a 900 millones de d\u00f3lares en 1932 es decir, el 1,5% del producto nacional bruto. La inversi\u00f3n privada permanece extraordinariamente d\u00e9bil tras el comienzo de la recuperaci\u00f3n e, incluso en 1937, es inferior en un 30% al nivel de inversi\u00f3n de 1929. 5.096 bancos hacen suspensi\u00f3n de pagos entre 1929 y 1932. La estructura del sistema bancario es una de las primeras causas de las quiebras en cadena. Existen por aquellas fechas en los Estados Unidos 24.000 peque\u00f1os bancos independientes que operan sobre un territorio muy limitado y cuyo \u00e9xito o fracaso depende de las condiciones de la econom\u00eda de la regi\u00f3n. El hundimiento de los precios agr\u00edcolas y las dificultades financieras de los agricultores que no pueden devolver los pr\u00e9stamos bancarios llevan a la bancarrota a un gran n\u00famero de peque\u00f1os bancos. Sin embargo, el endeudamiento de los agricultores frente a los bancos es muy importante desde despu\u00e9s de la guerra debido a la ca\u00edda continua de los precios agr\u00edcolas iniciada mucho antes de 1929. El siguiente cuadro muestra la evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n de los agricultores entre 1919 y 1933: los precios de los productos agr\u00edcolas disminuyen m\u00e1s r\u00e1pidamente que el coste de la vida y que los costes de producci\u00f3n. De 1925 a 1929 los precios agr\u00edcolas se reducen en un 9% mientras que el coste de la vida de los campesinos disminuye s\u00f3lo en un 6% y los costes de producci\u00f3n se mantienen inalterados. Existe incluso un peque\u00f1o aumento de los salarios pagados a los obreros agr\u00edcolas. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"809\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/crash-campament-veterans_ff1dbef5_1200x948-1024x809.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1010\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/crash-campament-veterans_ff1dbef5_1200x948-1024x809.jpg 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/crash-campament-veterans_ff1dbef5_1200x948-300x237.jpg 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/crash-campament-veterans_ff1dbef5_1200x948-768x607.jpg 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/crash-campament-veterans_ff1dbef5_1200x948-15x12.jpg 15w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/crash-campament-veterans_ff1dbef5_1200x948.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De 1929 a 1933, la ca\u00edda de los precios agr\u00edcolas es del 55%, mientras que el coste de la vida se reduce en un 31%y el precio de los productos necesarios disminuye en un 26%. Hay que se\u00f1alar que la producci\u00f3n agr\u00edcola no baja durante la depresi\u00f3n y los precios reflejan la ca\u00edda de la demanda interior y extranjera. Los cuadros siguientes nos dan una idea de la profundidad de la depresi\u00f3n americana.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre existen m\u00e1s de 4.600.000 parados en los Estados Unidos; un a\u00f1o m\u00e1s tarde esta cifra es de 7.800.000; en octubre de 1932 son 11.600.000 y en 1933 m\u00e1s de 13.000.000, o sea el 27% de una poblaci\u00f3n activa de 48 millones. Hasta la v\u00edspera de la segunda guerra mundial y a pesar de la recuperaci\u00f3n de 1933 a 1937, los Estados Unidos no alcanzar\u00e1n ni el pleno empleo ni el nivel de producci\u00f3n logrado en 1929. El a\u00f1o 1937 es una nueva cumbre y 1938 un a\u00f1o de depresi\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La depresi\u00f3n en los Estados Unidos La depresi\u00f3n que sigue al crac de 1929 es extraordinariamente profunda y va a &#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1009,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1248,1310,125],"class_list":["post-1008","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-crisis","tag-depresion-mundial","tag-estados-unidos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1008"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1011,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1008\/revisions\/1011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}