{"id":1017,"date":"2025-11-24T14:28:44","date_gmt":"2025-11-24T14:28:44","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1017"},"modified":"2025-11-26T14:39:17","modified_gmt":"2025-11-26T14:39:17","slug":"las-causas-de-la-crisis-y-de-la-depresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/las-causas-de-la-crisis-y-de-la-depresion\/","title":{"rendered":"Las causas de la crisis y de la depresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Es importante pararse a pensar sobre las causas de la crisis de 1929 y de la depresi\u00f3n subsiguiente con el fin de apreciar mejor el alcance de las pol\u00edticas econ\u00f3micas de recuperaci\u00f3n utilizadas por los gobiernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que examinar dos problemas distintos: en primer lugar, el crac de la bolsa de 1929 y a continuaci\u00f3n aplicar el primer fen\u00f3meno que el segundo y los autores no siempre han distinguido con la suficiente claridad las causas espec\u00edficas del crac de las causas de la depresi\u00f3n mundial. Las declaraciones, que hemos citado, de la Sociedad Econ\u00f3mica de Harvard muestran claramente que no se esperaba, en los meses e incluso en el a\u00f1o siguientes a la crisis, una depresi\u00f3n profunda y duradera. Por el contrario, se hab\u00eda previsto una depresi\u00f3n para comienzos de 1929 y fue a partir del mes de junio cuando el \u00edndice de la producci\u00f3n mundial empez\u00f3 a descender. El ritmo de la construcci\u00f3n se hab\u00eda debilitado a partir de 1929. Lord Robbins escribi\u00f3 en 1934 a prop\u00f3sito de las consecuencias del hundimiento de la Bolsa de Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;..No parece que haya lugar para suponer que una tal evoluci\u00f3n pudiese adquirir grandes proporciones en un sistema que no se viera perturbado por otras causas de depresi\u00f3n. Si nos remitimos a las perturbaciones similares del per\u00edodo de preguerra, habr\u00eda quiz\u00e1 raz\u00f3n para considerar que tras un intervalo de liquidaci\u00f3n y de baja de precios, los negocios se presentar\u00e1n nuevamente bajo una luz m\u00e1s favorable y que se asistir\u00e1 a una progresiva recuperaci\u00f3n. Pero las cosas se han desarrollado de manera distinta durante la crisis actual. \u201c&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>No basta una sola raz\u00f3n para explicar este fen\u00f3meno. Est\u00e1 permitido hacer remontar la g\u00e9nesis de la crisis al hundimiento de un movimiento general de inflaci\u00f3n, lo que podr\u00eda ser considerado como una causa \u00fanica. Pero la evoluci\u00f3n ulterior de la depresi\u00f3n se ha visto tan manifiestamente afectada por una gran multitud de influencias, que toda tentativa de agruparlas bajo una sola r\u00fabrica tiene que ser forzosamente acusada de simplificar demasiado. Des\u00f3rdenes pol\u00edticos, medidas tomadas deliberadamente, debilidades estructurales, mentalidades nacionalistas, todos estos factores han jugado un papel que no se puede ignorar. Pero no es menos imposible asignarles a partir de ahora una importancia cuantitativa&#8230; Es seguro que no ha llegado el momento, si es que llega alguna vez, de apreciar con exactitud sobre qu\u00e9 elemento recae la prioridad causal en este asunto. Lo m\u00e1ximo que se puede hacer es asegurarse de la existencia de ciertas tendencias y exponer la manera como se manifiestan&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, al abordar el an\u00e1lisis de las causas de la gran depresi\u00f3n, se puede decir exactamente lo mismo. Tenemos que distinguir las causas de la crisis propiamente dicha de las causas de la depresi\u00f3n mundial.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Es importante pararse a pensar sobre las causas de la crisis de 1929 y de la depresi\u00f3n subsiguiente con el fin de apreciar mejor el alcance de las pol\u00edticas econ\u00f3micas de recuperaci\u00f3n utilizadas por los gobiernos.<\/p>\n<p><!-- \/w...\n<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1018,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1248,1312,1314],"class_list":["post-1017","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-crisis","tag-depresion","tag-la-bolsa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1017"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1017\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1022,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1017\/revisions\/1022"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}