{"id":1067,"date":"2025-12-10T06:28:00","date_gmt":"2025-12-10T06:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1067"},"modified":"2025-12-10T18:43:03","modified_gmt":"2025-12-10T18:43:03","slug":"la-economia-como-actividad-y-como-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/analisis-economico\/la-economia-como-actividad-y-como-ciencia\/","title":{"rendered":"La econom\u00eda como actividad y como ciencia"},"content":{"rendered":"<p>Actividad econ\u00f3mica<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ser tiende, por naturaleza, a su propia grandeza a dejar de ser lo que es, a lo que pueda desnaturalizarlo o destruirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los seres, unos son inertes, sin vida, como los minerales, y otros son animados, vivos, como los vegetales, los animales y los hombres. En todos ellos existe la citada tendencia a la conservaci\u00f3n; pero en los seres vivos esta tendencia es eminentemente din\u00e1mica y se confunde con lo que se llama el desarrollo. La conservaci\u00f3n y el desarrollo de un ser vivo son a veces espont\u00e1neos, por la acci\u00f3n de las solas fuerzas de su naturaleza; otras veces son promovidos y dirigidos por la voluntad del hombre. El segundo caso puede englobarse bajo la denominaci\u00f3n de cultura, usando esta palabra en un sentido muy gen\u00e9rico.<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo referencia en particular al hombre, se llama <em>cultura<\/em> <em>humana,<\/em> siempre en un sentido muy amplio, a la conservaci\u00f3n y el desarrollo intencionales de su ser, con sus potencias o facultades espec\u00edficas; esa intenci\u00f3n puede provenir del propio sujeto o de otra persona (padre, maestro, etc\u00e9tera). Y como el hombre es un compuesto de materia y esp\u00edritu, su cultura es doble: f\u00edsica y espiritual. Debe advertirse que, en el lenguaje corriente, cuando se habla de <em>cultura,<\/em> sin m\u00e1s apelativo, se suele tratar de la de car\u00e1cter espiritual, es decir, de la que procura el desenvolvimiento de las potencias del alma humana: inteligencia, voluntad, sentido est\u00e9tico. La conservaci\u00f3n y el desarrollo no los logra el hombre como tampoco los otros seres vivos en diversas actividades para procurarselos. Tales actividades son muy variadas, pero pueden clasificarse en unos pocos grupos, que se indican seguidamente: a. En primer lugar, aquellas que directa e inmediatamente tienden a su conservaci\u00f3n y desarrollo. Son, por lo mismo, actividades <em>culturales<\/em> (usando la palabra &#8220;cultura&#8221; en el sentido antes indicado).<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con el doble aspecto de la cultura humana, tales actividades pueden ser: de <em>cultura<\/em> <em>f\u00edsica,<\/em> como, por ejemplo, alimentarse, hacer ejercicio, practicar un deporte, etc\u00e9tera; de <em>cultura<\/em> <em>espiritual,<\/em> como estudiar, efectuar obras buenas, ejercer las bellas artes o gozar de ellas, etc\u00e9tera; y, en un plano trascendente, la actividad religiosa en general. Las actividades culturales requieren medios, que a menudo son cosas materiales. Esto es evidente trat\u00e1ndose de la cultura f\u00edsica, para la cual hacen falta alimentos, vestidos, viviendas, \u00fatiles deportivos, etc\u00e9tera. Pero tambi\u00e9n lo es, frecuentemente, con respecto a la cultura espiritual, por la \u00edntima uni\u00f3n que existe entre el esp\u00edritu y el cuerpo humanos; as\u00ed, esta cultura necesita de libros, instrumentos, materias pl\u00e1sticas, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, estos medios materiales exigen del hombre, casi siempre, alg\u00fan esfuerzo para obtenerlos o elaborarlos. Y este esfuerzo configura otro tipo de actividades: las<em> econ\u00f3micas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ocurre, por otra parte, que los hombres no viven aislados unos de otros, sino que son eminentemente <em>sociables,<\/em> y de ordinario se hallan vinculados entre s\u00ed por lazos sociales de distintos tipos. Las actividades culturales y econ\u00f3micas suponen muy frecuentemente relaciones entre hombres, relaciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas relaciones y las distintas clases de sociedades que los hombres forman necesitan ser ordenadas y reguladas, a fin de que sean pac\u00edficas y redunden en el mayor bien de todas las personas que en ellas intervienen. Tal ordenaci\u00f3n y regulaci\u00f3n requieren tambi\u00e9n algunas actividades especiales, que se denominan <em>pol\u00edticas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Actividades culturales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas: usando estos tres adjetivos en su significado m\u00e1s amplio, tal como se ha hecho en los p\u00e1rrafos anteriores, se tienen ya caracterizadas y clasificadas, en principio, todas las actividades humanas posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Advi\u00e9rtase que en la pr\u00e1ctica es frecuente que las actividades del hombre sean mixtas, es decir, que comprendan elementos de dos de las categor\u00edas indicadas, o aun de las tres. Por ejemplo, la instrucci\u00f3n destinada al desempe\u00f1o de una funci\u00f3n econ\u00f3mica o de un cargo pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"614\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3139806_37657-1024x614.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1069\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3139806_37657-1024x614.jpg 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3139806_37657-300x180.jpg 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3139806_37657-768x461.jpg 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3139806_37657-18x12.jpg 18w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/3139806_37657.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Econom\u00eda y t\u00e9cnica<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n\n\n\n<p>Dentro de las actividades econ\u00f3micas, en el sentido antes indicado, hay que distinguir el aspecto t\u00e9cnico, o sea c\u00f3mo actuar sobre las cosas para obtenerlas en la mayor cantidad y en la mejor calidad posibles, aprovechando las propiedades de las mismas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de este aspecto queda lo econ\u00f3mico en <em>sentido<\/em> <em>estricto,<\/em> es decir, Io referente a la actividad humana en cuanto tiene en consideraci\u00f3n la relaci\u00f3n entre el esfuerzo o sacrificio requeridos para la obtenci\u00f3n de una cosa (o sea su costo) y el producto logrado. Por ejemplo, en una explotaci\u00f3n agr\u00edcola lo t\u00e9cnico comprende lo relativo a la forma de preparar la tierra, la elecci\u00f3n de las semillas o plantas, los procedimientos de cultivo y recolecci\u00f3n, etc., siempre desde el punto de vista de c\u00f3mo conseguir la mayor cantidad y la mejor calidad de los productos. Lo estrictamente econ\u00f3mico, en cambio, concierne a la comparaci\u00f3n entre el costo de las tareas realizadas y de los materiales empleados, y el valor de los productos que se obtengan. En adelante se har\u00e1 referencia a lo econ\u00f3mico en el sentido m\u00e1s restrictivo que se acaba de exponer, es decir, excluyendo el aspecto t\u00e9cnico.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Actividad econ\u00f3mica<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Todo ser tiende, por naturaleza, a su propia grandeza a dejar de ser lo que es, a lo que pueda desnaturalizarlo o destruirlo.<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph -->&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1068,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1320],"tags":[1322,1323],"class_list":["post-1067","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis-economico","tag-actividad","tag-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1067"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1067\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1076,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1067\/revisions\/1076"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1068"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}