{"id":1109,"date":"2025-12-24T02:24:18","date_gmt":"2025-12-24T02:24:18","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1109"},"modified":"2025-12-22T02:57:24","modified_gmt":"2025-12-22T02:57:24","slug":"los-factores-coyunturales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/los-factores-coyunturales\/","title":{"rendered":"Los factores coyunturales"},"content":{"rendered":"<p>Los factores coyunturales eran particularmente desfavorables ya que el crac bolsista, cuya amplitud excepcional ya hemos descrito, era la causa primera de ahondamiento de la depresi\u00f3n. El hundimiento del castillo de naipes, en octubre de 1929, provoca las reacciones en cadena que desembocan todas ellas en la reducci\u00f3n del gasto nacional:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Las quiebras bancarias conducen a otras quiebras y comprometen a la vez la capacidad de cr\u00e9dito y la confianza de los depositantes;<\/li>\n\n\n\n<li>Se favorece el atesoramiento de billetes y se paran los mecanismos de inversi\u00f3n;<\/li>\n\n\n\n<li>La baja de precios, y en particular el hundimiento de los precios agr\u00edcolas, reduce el poder de compra de los productores y vendedores mientras que los compradores prefieren estar a la expectativa;<\/li>\n\n\n\n<li>Un proceso acumulativo de reducci\u00f3n de la actividad se ve apoyado por las reacciones psicol\u00f3gicas de los consumidores y de los inversores potenciales. La inquietud y el pesimismo sustituyen a la euforia, y las declaraciones optimistas de los pol\u00edticos y de los economistas de Harvard y de otras partes son incapaces de hacer cambiar las mentes. En un ambiente como \u00e9ste, no es extra\u00f1o que los gastos de inversi\u00f3n global se reduzcan hasta el 75% de su nivel de 1929;<\/li>\n\n\n\n<li>La reducci\u00f3n de los gastos de consumo, consecuencia del aumento del paro, incita a los productores y a los vendedores a no renovar sus existencias y a no modificar su equipo fijo.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>En 1932, la inversi\u00f3n neta es negativa ya que la depreciaci\u00f3n del capital sobrepasa la inversi\u00f3n bruta en 5.800 millones de d\u00f3lares. Los empresarios no renuevan sus m\u00e1quinas usadas. Pero estos factores coyunturales no son nuevos. Han aparecido con distintos grados de intensidad en las anteriores recesiones. Su amplitud es excepcional al estar acompa\u00f1ados por factores estructurales totalmente nuevos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los factores estructurales<\/h2>\n\n\n\n<p>Hemos insistido, desde el comienzo del cap\u00edtulo, sobre la evoluci\u00f3n de las estructuras de la econom\u00eda mundial en la que el peso de la econom\u00eda americana no ha dejado de crecer. Es este peso el que explica la \u201cexportaci\u00f3n\u201d r\u00e1pida de la depresi\u00f3n. El efecto de dominio y de dimensi\u00f3n de la econom\u00eda americana se vio ampliado por el cese de las exportaciones de capitales que alimentaban las corrientes de los cambios. No fue solamente Alemania la que se vio duramente afectada, sino tambi\u00e9n todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Central y del Sur que hab\u00eda citado; estos pa\u00edses dejaron de comprar las mercanc\u00edas americanas. El mecanismo del multiplicador negativo intervino tambi\u00e9n en las relaciones internacionales. Este movimiento acumulativo de freno entre los intercambios exteriores y las producciones nacionales se vio acentuado por las consecuencias de las transformaciones estructurales sobre la competencia internacional. Hemos se\u00f1alado que el desarrollo industrial de los pa\u00edses occidentales hab\u00eda modificado la importancia relativa de los productos exportados. Ciertos sectores (productos qu\u00edmicos, bienes de equipo) vieron c\u00f3mo crec\u00edan sus exportaciones, mientras que otros (textiles, carb\u00f3n) vieron desaparecer sus salidas tradicionales al exterior. Junto al paro coyuntural apareci\u00f3 un paro estructural resultado de estas transformaciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"574\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/2151735308-1-1024x574.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1112\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/2151735308-1-1024x574.jpg 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/2151735308-1-300x168.jpg 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/2151735308-1-768x431.jpg 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/2151735308-1-18x10.jpg 18w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/2151735308-1.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las medidas proteccionistas (aumento de los derechos arancelarios, restricciones cuantitativas) aceleraron la ca\u00edda del comercio exterior. Si cada pa\u00eds intenta exportar sin querer importar no se puede llegar m\u00e1s que a la par\u00e1lisis de los intercambios. Las pol\u00edticas de beggar my neighbour (arruinar al vecino) fueron ampliamente adoptadas por un gran n\u00famero de pa\u00edses. El hundimiento del sistema monetario internacional que veremos en el siguiente t\u00edtulo tampoco fue favorable al comercio exterior. El abandono del gold exchange est\u00e1ndar representa una modificaci\u00f3n de car\u00e1cter estructural que afecta a las instituciones monetarias y a los medios de pago internacionales. Desde el momento en que la liquidez internacional y la capacidad de aumentarla se ve amenazada, la financiaci\u00f3n de los intercambios se ve comprometida, y en consecuencia tambi\u00e9n la actividad econ\u00f3mica nacional orientada hacia la exportaci\u00f3n. La competencia entre Londres y Nueva York, de 1918 a 1930, tuvo consecuencias perniciosas para la estabilidad internacional. El fracaso de Gold Exchange Standard es a la vez el resultado de este conflicto, que refleja la evoluci\u00f3n estructural, y de la crisis de 1929. Tras haber sido una consecuencia de la crisis de 1929 (no es hasta septiembre de 1931 cuando Gran Breta\u00f1a abandona el patr\u00f3n oro), el hundimiento del sistema monetario internacional se convierte en una nueva causa de ahondamiento de la depresi\u00f3n. El per\u00edodo de entreguerras fue un per\u00edodo de transici\u00f3n entre el fin del capitalismo del siglo XIX y el capitalismo moderno nacido de la Segunda Guerra Mundial. La desaparici\u00f3n de las antiguas estructuras y la adaptaci\u00f3n a las nuevas estructuras exigen un tiempo. Estas rigideces est\u00e1n ligadas a las transformaciones estructurales de los mercados. A medida que se acent\u00faa la concentraci\u00f3n econ\u00f3mica y que se desarrolla el sindicalismo, el mercado de trabajo se aproxima al monopolio bilateral. La proliferaci\u00f3n de los c\u00e1rteles y las entidades profesionales crean situaciones cuasi monopol\u00edsticas. Los mecanismos reequilibradores juegan cada vez menos a la baja, pero siempre al alza. Los ajustes ser\u00e1n m\u00e1s largos y m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Los factores coyunturales eran particularmente desfavorables ya que el crac bolsista, cuya amplitud excepcional ya hemos descrito, era la causa primera de ahondamiento de la depresi\u00f3n. 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