{"id":1144,"date":"2026-01-26T07:49:00","date_gmt":"2026-01-26T07:49:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1144"},"modified":"2026-01-26T12:11:45","modified_gmt":"2026-01-26T12:11:45","slug":"el-papel-de-la-libra-en-los-mecanismos-del-patron-oro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/el-papel-de-la-libra-en-los-mecanismos-del-patron-oro\/","title":{"rendered":"El papel de la libra en los mecanismos del patr\u00f3n oro\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Los an\u00e1lisis cl\u00e1sicos del patr\u00f3n oro han omitido generalmente las diferencias estructurales existentes tanto desde el punto de vista econ\u00f3mico como financiero. Estos mecanismos de reequilibrio autom\u00e1tico de las balanzas de pagos, ayudados por las \u201creglas del juego&#8221; de los bancos centrales, han sido estudiados como si todos los pa\u00edses afectados se hallaban al mismo nivel de desarrollo y tuviesen una organizaci\u00f3n bancaria de la misma importancia. Francois Perroux ha demostrado en su teor\u00eda de la econom\u00eda dominante 16 que se pod\u00eda rehacer una buena parte del an\u00e1lisis econ\u00f3mico teniendo en cuenta los efectos asim\u00e9tricos que las unidades dominantes pod\u00edan ejercer sobre las unidades dominadas\u201d. La explicaci\u00f3n tradicional del patr\u00f3n oro no ha tenido en cuenta las desigualdades existentes entre los pa\u00edses, consecuencia del distinto nivel de desarrollo, de su calidad de acreedor o de deudor, en las inversiones internacionales, de la presencia o de la ausencia de un banco central, etc. La mayor\u00eda de los autores est\u00e1n de acuerdo en decir que Gran Breta\u00f1a fue, hasta 1914, el banquero del mundo, y que el<em> clearing<\/em> de los cr\u00e9ditos y deudas internacionales se efectuaba en Londres. La libra, moneda nacional de la econom\u00eda dominante del siglo xix, fue generalmente aceptada por la mayor\u00eda de pa\u00edses: la zona de la libra, expresi\u00f3n que no se empleaba en la \u00e9poca, se extend\u00eda mucho m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del imperio brit\u00e1nico. El mercado monetario de Londres se beneficiaba de una estructura que orientaba sus actividades hacia las transacciones internacionales: pose\u00eda una posici\u00f3n de casi monopolio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Indudablemente, los mercados de Par\u00eds, Berl\u00edn, Amsterdam, Zurich se mostraban muy activos, pero Londres continuaba sin tener competidor en el campo de la financiaci\u00f3n a corto plazo del comercio internacional. Por esta raz\u00f3n, la estructura financiera de Londres adquiri\u00f3 una organizaci\u00f3n y una divisi\u00f3n del trabajo \u00fanicas en el mundo. Los bancos comerciales solamente se ocupaban de las transacciones interiores mientras que las &#8220;casa de descuento&#8221; <em>(discount houses)<\/em> y las \u201ccasa de aceptaci\u00f3n&#8221; (accep<em>tance <\/em>houses) financiaban los intercambios internacionales. Las casas de aceptaci\u00f3n se hab\u00edan puesto de acuerdo para dividirse el mercado mundial: de este modo, Baring solamente se ocupaba de las transacciones con Rusia y Argentina, mientras que Rothschild financiaba las operaciones con Espa\u00f1a y sus colonias. Los clientes no pod\u00edan elegir, pero se beneficiaban de una t\u00e9cnica \u00e1gil y r\u00e1pida, fruto de una larga experiencia. A\u00f1adamos que el mercado del oro de Londres distribu\u00eda la mayor parte de la producci\u00f3n anual mundial y que los grandes mercados de materias primas se hallaban en la City. Esta estructura financiera, que se apoyaba en el primer pa\u00eds industrial del mundo, podr\u00eda ejercer efectos asim\u00e9tricos mediante la atracci\u00f3n de las reservas monetarias internacionales y la eficacia particular de la pol\u00edtica del tipo de descuento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La libra: moneda mundial<\/h2>\n\n\n\n<p>El medio de pago internacional correctamente empleado en el siglo XIX no era el oro, sino la letra de cambio librada sobre las casas de aceptaci\u00f3n de &#8220;Lombard Street&#8221; y descontadas por las casas de descuento. Aunque existieron en esta \u00e9poca varios centros financieros internacionales en el continente europeo ninguno pose\u00eda una estructura financiera capaz de competir con Londres en la financiaci\u00f3n a corto plazo del comercio mundial. Los pa\u00edses extranjeros, por el contrario, deb\u00edan esforzarse en conservar la relaci\u00f3n entre su moneda y la libra a un tipo constante. Los activos contra la plaza de Londres eran tan \u00fatiles y mucho m\u00e1s manejables que las reservas de oro; adem\u00e1s, y contrariamente al oro, reportaban un inter\u00e9s. Las casas financieras de la City ejerc\u00edan un poder de atracci\u00f3n extraordinariamente fuerte sobre las reservas monetarias internacionales. Antes de convertir sus excedentes en oro, los bancos centrales, los organismos oficiales, los bancos comerciales acumulaban activos en libras. La libra era el mejor medio de disponer de liquidez internacional.17 Este poder de atracci\u00f3n que Londres ejerc\u00eda sobre las reservas monetarias era a\u00fan m\u00e1s fuerte por el hecho de que la organizaci\u00f3n bancaria de los pa\u00edses considerados era m\u00e1s d\u00e9bil. El sistema bancario americano que se desarroll\u00f3 de manera an\u00e1rquica y fragmentaria, y que carec\u00eda de banco central (el sistema de la reserva federal no se fund\u00f3 hasta 1913), ofrece un ejemplo muy conocido de dependencia con respecto a Londres durante el siglo xix.18 A comienzos del siglo xx se cre\u00f3 una Comisi\u00f3n monetaria nacional americana con el fin de estudiar el funcionamiento de los sistemas bancarios europeos y proponer una reforma del sistema americano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta \u00e9poca, los Estados Unidos hab\u00edan alcanzado e incluso superado a Gran Breta\u00f1a en el terreno de la producci\u00f3n industrial. De todas maneras, la debilidad de su estructura bancaria y, en particular, la ausencia de un mercado de aceptaci\u00f3n, manten\u00eda a Nueva York dependiente de Londres. Los importadores y exportadores americanos utilizaban ampliamente los servicios de las casas de aceptaci\u00f3n y de descuento de Londres, guardando sus reservas en libras en la City. Uno de los informes de la Comisi\u00f3n monetaria dec\u00eda a este respeto:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Los importadores americanos dependen, pues, de Londres en una amplia medida, y deben pagar un considerable tributo anual bajo forma de comisiones de aceptaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las letras de cambio se libran en libras, con lo que el pago de las importaciones americanas no implicaba una salida de d\u00f3lares susceptibles de financiar la compra de productos americanos. Esta centralizaci\u00f3n, a pesar de la importancia relativa de centros financieros tales como Par\u00eds, Berl\u00edn y Zurich, evitaba los movimientos especulativos de capitales que ser\u00edan una de las causas del fracaso del<em> <\/em>Gold <em>Exchange<\/em> en 1930. La preeminencia de Londres se deb\u00eda tambi\u00e9n a la particular eficacia de la pol\u00edtica del tipo de descuento del Banco de Inglaterra. Los autores del informe Cunliffe y algunos m\u00e1s han atribuido al conjunto de los pa\u00edses que pose\u00edan un r\u00e9gimen de patr\u00f3n oro las virtudes del sistema bancario brit\u00e1nico.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Los an\u00e1lisis cl\u00e1sicos del patr\u00f3n oro han omitido generalmente las diferencias estructurales existentes tanto desde el punto de vista econ\u00f3mico como financiero. Estos mecanismos de reequilibrio autom\u00e1tico de las balanzas de pa&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1145,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1338,1210,1339],"class_list":["post-1144","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-libra","tag-oro","tag-patron"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1144","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1144"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1144\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1149,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1144\/revisions\/1149"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1145"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}