{"id":1214,"date":"2026-02-16T11:35:56","date_gmt":"2026-02-16T11:35:56","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1214"},"modified":"2026-02-16T11:37:09","modified_gmt":"2026-02-16T11:37:09","slug":"el-conflicto-franco-libra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/el-conflicto-franco-libra\/","title":{"rendered":"El conflicto franco libra"},"content":{"rendered":"<p>A pesar de la ausencia de datos muy precisos, se sabe que una parte importante de las divisas acumuladas por Francia entre 1926 y 1928 eran libras. Fue pues, en parte, el oro del Banco de Inglaterra el que vino a aumentar las reservas del Banco de Francia. El di\u00e1logo no fue siempre f\u00e1cil, ya que los brit\u00e1nicos no ten\u00edan el menor reparo en afirmar que el franco estaba subvalorado y, por su parte, ciertos medios franceses denuncian el imperialismo de las finanzas inglesas.<\/p>\n\n\n\n<p>Emile Moreau, que fue gobernador del Banco de Francia de junio de 1926 a septiembre de 1930, nos ha legado unos recuerdos rebosantes de ense\u00f1anzas. Refiri\u00e9ndose a una entrevista sostenida con el presidente del Consejo escribe: &#8220;He tenido una importante conversaci\u00f3n con Poincar\u00e9 sobre la cuesti\u00f3n del imperialismo del Banco de Inglaterra. El juego consiste en encaminar hacia el Comit\u00e9 de Ginebra, que los ingleses controlan, todos los pa\u00edses con dificultades monetarias. Los remedios aplicados comportan siempre la instalaci\u00f3n en el Banco de Emisi\u00f3n de un inspector extranjero ingl\u00e9s o designado por el Banco de Inglaterra y el dep\u00f3sito de una parte de las reservas del Banco de Emisi\u00f3n en el Banco de Inglaterra, lo que sirve a la vez para sostener la libra y reforzar la influencia inglesa. Para garantizarse contra los posibles desfallecimientos, se busca el concurso del<em> Federal Reserve<\/em> Bank de Nueva York.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, si la carga de los pr\u00e9stamos extranjeros parece demasiado pesada, \u00e9sta se traspasa a los Estados Unidos, pero conservando las ventajas pol\u00edticas de estas operaciones. &#8220;Inglaterra se ha instalado de esta manera, completa y parcialmente, en Austria, Hungr\u00eda, B\u00e9lgica, Noruega e Italia. Va a instalarse en Grecia y en Portugal. Intenta introducirse en Yugoslavia y nos combate solapadamente en Rumania. \u00bfVamos a dejarla actuar? Si es que s\u00ed, cuando se re\u00fanan en Congreso los delegados de los diversos bancos de emisi\u00f3n, nos encontraremos ante el hecho consumado. Las monedas se dividir\u00e1n en dos clases. Las de la primera clase, el d\u00f3lar y la libra, se apoyar\u00e1n en el oro, y las de la segunda clase se basar\u00e1n en la libra y en el d\u00f3lar al tener en dep\u00f3sito el Banco de Inglaterra y el <em>Federal<\/em> <em>Reserve<\/em> <em>Bank<\/em> de Nueva York una parte de sus reservas en oro. Estas monedas habr\u00e1n perdido toda su independencia. Nuestra influencia pol\u00edtica, en los pa\u00edses en los que tenemos un inter\u00e9s esencial en ejercerla, se ver\u00e1 seriamente comprometida.&#8221;18 Este p\u00e1rrafo ilustra bastante bien, por si fuese necesario, el conjunto de los problemas que ya hemos evocado a prop\u00f3sito de las monedas claves y de las monedas perif\u00e9ricas, y tambi\u00e9n sobre el papel de Gran Breta\u00f1a en la fundaci\u00f3n y en el funcionamiento del <em>gold<\/em> <em>exchange<\/em> <em>standard.<\/em> La descentralizaci\u00f3n del mundo a partir de 1926 adquiri\u00f3 un car\u00e1cter tripartito.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1927, el gobernador del Banco de Inglaterra, Montaigu Norman fue a pedir ayuda a su hom\u00f3logo franc\u00e9s. Emile Moreau escribe a este respecto:<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la opini\u00f3n de uno de los m\u00e1s c\u00e9lebres gobernadores de Bancos y pol\u00edticos ven\u00edan \u00edntimamente ligados: Mr. Norman hab\u00eda solicitado que se disminuyese el tipo de descuento, mientras que M. Moreau le respond\u00eda que deb\u00eda aumentar la Bankrate. De todos modos, para ayudar a Londres, Francia decidi\u00f3 comprar oro en Nueva York, pero pidi\u00f3 al Banco de Inglaterra que comprase, para ella, todo el metal amarillo que se presentase en el mercado libre de Londres. Uno de los puntos de fricci\u00f3n m\u00e1s graves que opon\u00eda Francia a Inglaterra se refer\u00eda a la pol\u00edtica financiera anglosajona frente a Alemania. Francia estimaba que Gran Breta\u00f1a no ten\u00eda m\u00e1s que repatriar sus activos alemanes para compensar las entregas de oro al Banco de Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;El Banco de Francia, al convertir sus libras y sus otras divisas en oro, obligar\u00eda a Londres, para defenderse, a realizar sus cr\u00e9ditos sobre Berl\u00edn&#8230; Que los ingleses disparen primero, espont\u00e1neamente, sobre Europa central, y el resultado buscado ser\u00e1 alcanzado mediante una colaboraci\u00f3n totalmente franca, sin perturbaciones en los mercados intermedios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s vemos que el metal amarillo, cualquiera que hubiese sido su estatuto, no habr\u00eda bastado para exorcizar las consecuencias de la evoluci\u00f3n de las estructuras econ\u00f3micas, financieras y pol\u00edticas del per\u00edodo de entreguerras. Llegamos de este modo al fracaso del <em>Gold<\/em> <em>Exchange<\/em> Standard en 1931.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El fracaso del Gold Exchange Standard<\/h2>\n\n\n\n<p>Las conversiones de divisas en oro. La actitud del Banco de Francia no fue una excepci\u00f3n, y la mayor\u00eda de los pa\u00edses que hab\u00edan aceptado de grado o por fuerza- el patr\u00f3n de cambios oro tras la Conferencia de G\u00e9nova, se desprendieron lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible de sus divisas algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde. La confianza en las divisas claves dej\u00f3 de existir; habr\u00eda sido necesario que s\u00f3lo existiese una, como antes de 1914. En 1926, 34 pa\u00edses hab\u00edan estabilizado su moneda en t\u00e9rminos de oro: 11 pa\u00edses hab\u00edan adoptado exclusivamente el oro para cubrir su emisi\u00f3n monetaria: Estados Unidos, Canad\u00e1, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, \u00c1frica del Sur, Holanda, Indias neerlandesas, Suecia, Suiza y Lituania. Dejando aparte Inglaterra y Estados Unidos, ninguno de estos pa\u00edses era un centro de oro. Todos ellos pose\u00edan una parte importante de sus reservas de liquidez internacional en libras o en d\u00f3lares. La regla de la emisi\u00f3n no era tan importante como podr\u00eda creerse; era la actitud de los bancos centrales con respecto a las divisas convertibles (tanto si estas divisas estaban comprendidas o no en la cobertura de la emisi\u00f3n de moneda) la que en \u00faltima instancia importaba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-819x1024.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-1216\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-819x1024.avif 819w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-240x300.avif 240w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-768x960.avif 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-1229x1536.avif 1229w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-1638x2048.avif 1638w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM-10x12.avif 10w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/A2LUDD42C5L4PMLY2W63B3DGUM.avif 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Veinticinco pa\u00edses hab\u00edan decidido incluir divisas convertibles en las reservas de su banco central y en la cobertura monetaria: Alemania, Austria, Hungr\u00eda, Checoslovaquia, Dantzig, Dinamarca, Estonia, Letonia, Finlandia y Bulgaria. En Am\u00e9rica del Sur: Chile, Colombia, Bolivia y Venezuela. India, Siam y Egipto ten\u00edan sus reservas compuestas exclusivamente por libras, mientras que M\u00e9xico, Cuba y Filipinas las ten\u00edan en d\u00f3lares. De 1926 a 1928, Italia, Polonia, B\u00e9lgica y Grecia adoptaron oficialmente el patr\u00f3n de cambios oro. Francia vino a a\u00f1adirse a esta lista de 1926a 1928.Un examen de la estructura de las reservas de liquidez internacional refleja el comportamiento de los bancos centrales a partir de 1928: el total de las reservas de divisas de 24 pa\u00edses europeos pas\u00f3 de un m\u00e1ximo de 2.520 millones de d\u00f3lares en 1928 a 505 millones de d\u00f3lares en 1932. Al mismo tiempo, las reservas de oro pasaban de 3.490 millones de d\u00f3lares a 5.870 millones de d\u00f3lares. Las divisas que representaban el 42% del total de reservas en 1927 y 1928 pasaron al 8% en 1932. En \u00faltimo extremo los cuadros VIII y IX expresan con claridad la acci\u00f3n determinante de Francia en el fracaso deI patr\u00f3n de cambios oro.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>A pesar de la ausencia de datos muy precisos, se sabe que una parte importante de las divisas acumuladas por Francia entre 1926 y 1928 eran libras. 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