{"id":1250,"date":"2026-02-27T06:04:00","date_gmt":"2026-02-27T06:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1250"},"modified":"2026-02-23T00:10:02","modified_gmt":"2026-02-23T00:10:02","slug":"la-conferencia-de-genova-1922-y-el-nacimiento-del-gold-exchange-standard","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/la-conferencia-de-genova-1922-y-el-nacimiento-del-gold-exchange-standard\/","title":{"rendered":"La conferencia de G\u00e9nova (1922) y el nacimiento del Gold Exchange Standard"},"content":{"rendered":"<p>La Conferencia monetaria internacional que tuvo lugar en G\u00e9nova en 1922 adopt\u00f3 un cierto n\u00famero de &#8220;resoluciones&#8221;, de las cuales la novena desembocaba en la implantaci\u00f3n del<em> <\/em>gold <em>exchange standard.<\/em> Estas resoluciones destacan cuatro puntos esenciales:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Cuando el progreso lo permita, ciertos pa\u00edses participantes podr\u00e1n establecer un mercado libre del oro y convertirse de esta manera en centros de oro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp; Los pa\u00edses participantes podr\u00e1n poseer en otros pa\u00edses participantes, adem\u00e1s de sus reservas de oro, activos en forma de dep\u00f3sitos, de letras, de efectos a corto plazo y otros recursos l\u00edquidos apropiados.<\/p>\n\n\n\n<p>Este convenio, al que se alude, no ser\u00e1 nunca firmado, pero el sistema propuesto funcionar\u00e1 entre 1922 y 1930. Este sistema ten\u00eda, como primer objetivo, economizar el oro cuyas existencias mundiales no hab\u00edan aumentado al mismo ritmo que los precios durante el curso de la guerra de 1914-1918. En consecuencia, se esperaba evitar los efectos deflacionistas que una vuelta general al patr\u00f3n oro no habr\u00eda dejado de producir. Veremos que Inglaterra sufrir\u00e1, por su cuenta, esta situaci\u00f3n a partir de 1925.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fue tambi\u00e9n para economizar oro y reservarlo para las transacciones internacionales que se recomend\u00f3 excluir las monedas de oro de las circulaciones monetarias interiores. La convertibilidad de las monedas pod\u00eda garantizarse en lingotes, exclusivamente (gold <em>bullion<\/em> <em>standard).<\/em> Hemos visto en el cap\u00edtulo precedente que Ricardo -que en su tiempo no fue seguido-hab\u00eda preconizado en 1810 una convertibilidad en lingotes con el mismo fin de economizar el metal precioso. Los gobiernos pod\u00edan autorizar a los bancos centrales a incluir divisas convertibles en oro en su reserva legal de cobertura de la emisi\u00f3n de billetes es cierto que estas reglas de emisi\u00f3n variaba mucho seg\u00fan los pa\u00edses, incluso en r\u00e9gimen de patr\u00f3n oro, antes de 1914.<\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia inmediata de este sistema fue la institucionalizaci\u00f3n todo en centros de oro y <em>las divisas perif\u00e9ricas<\/em> indirectamente convertibles autores de las resoluciones de G\u00e9nova no pod\u00edan ser otras que la libra y deseaba hacer adopte la tesis del paro la vez que permit\u00eda economizar.<\/p>\n\n\n\n<p>oro, permitiese atraerlo m\u00e1s f\u00e1cilmente hacia Londres, cuya valoraci\u00f3n hit era tanto m\u00e1s imperativa cuanto que hac\u00eda falta devolver de nuevo a libra la convertibilidad directa en oro. El Banco de Inglaterra intervino varias veces durante los aros veinte En su<em> <\/em>obra sobre<em> La experiencia monetaria internacional,<\/em> Nurkse escribe a este respecto:<\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses en las que dadas y los deseos formulados por los expertos y los financieros de los pa\u00edses prestamistas jugaron un papel particularmente importante en el funcionamiento del patr\u00f3n de cambios oro. \u201cPor otra parte, este mismo factor tend\u00eda a desacreditar el sistema a los ojos de algunos pa\u00edses acreedores y tambi\u00e9n de algunos pa\u00edses deudores. La inclusi\u00f3n de activos extranjeros, en vez de oro, en las reservas monetarias del banco central acab\u00f3 consider\u00e1ndose perniciosa para el prestigio de un gran pa\u00eds e incluso de un pa\u00eds de segunda fila. Principalmente por esta raz\u00f3n, los Estados cuyos activos eran, en cifras absolutas, m\u00e1s importantes, por ejemplo, Francia, Alemania, Italia y Polonia, consideraron el empleo del patr\u00f3n de cambios oro como un procedimiento pasajero, el problema del<em> <\/em>gold <em>exchange<\/em> <em>standard<\/em> y anticipa las causas de su fracaso. De todos modos, la evoluci\u00f3n de las estructuras econ\u00f3micas y financieras del mundo entre fines del siglo xix y 1920 explican tambi\u00e9n el fracaso final del sistema.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La estrategia de los centros financieros<\/h2>\n\n\n\n<p>Los activos depositados en los centros de oro pod\u00edan adoptar formas diversas, y los pr\u00e9stamos a corto plazo acordados por la banca de estos polos financieros aumentaban el volumen de los cr\u00e9ditos extranjeros. A ra\u00edz de la competencia entre Londres y Nueva York. La preocupaci\u00f3n por el antiguo hincharon los cr\u00e9ditos a corto plazo. Nueva York no fue la \u00fanica plaza que realiz\u00f3 operaciones bancarias internacionales con el apoyo de las autoridades monetarias. Par\u00eds tambi\u00e9n lo intent\u00f3 con la ayuda del Banco de Francia, cuyo informe anual de 1930 declaraba la necesidad de fomentar sin reservas el papel internacional del mercado de Par\u00eds y en particular el papel del mercado de aceptaci\u00f3n. Frente a la superioridad t\u00e9cnica de Londres, era necesario un apoyo oficial para la expansi\u00f3n de las operaciones, tanto en Par\u00eds como en Nueva York, donde pod\u00edan considerarse como una &#8220;industria naciente&#8221; con necesidad de protecci\u00f3n contra la competencia exterior de un pa\u00eds mejor equipado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La competencia entre Londres y Nueva York<\/h2>\n\n\n\n<p>Mientras que la oposici\u00f3n dominante de la City fue el resultado de una larga evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, el papel internacional de Nueva York fue con mucho una consecuencia de la guerra. Antes de 1914, Nueva York ejecutaba a escala interna de los Estados Unidos el papel de clearing que Londres representaba a escala mundial. Las enormes necesidades de los pa\u00edses beligerantes a partir de 1914 llevaron a estos pa\u00edses a importar productos americanos. Para financiar sus operaciones, los europeos liquidaron una parte de sus cr\u00e9ditos a largo plazo sobre los Estados Unidos, pagaron en oro y tomaron prestados d\u00f3lares. La demanda mundial de d\u00f3lares nac\u00eda y se desarrollaba en el momento en que las actividades tradicionales de Londres estaban paralizadas debido a la guerra. Entonces los banqueros americanos orientaron sus esfuerzos en tres direcciones:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>a) La aceptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>b) La gesti\u00f3n de los dep\u00f3sitos de activos extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p>c) Las inversiones exteriores a largo plazo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Del \u00e9xito de estas tres empresas depend\u00eda el papel futuro de la plaza de Nueva York como centro financiero internacional.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>La Conferencia monetaria internacional que tuvo lugar en G\u00e9nova en 1922 adopt\u00f3 un cierto n\u00famero de &#8220;resoluciones&#8221;, de las cuales la novena desembocaba en la implantaci\u00f3n del<em> <\/em>gold <em>exchange standard.<\/em> Estas res&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1251,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1358,757,1360],"class_list":["post-1250","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-conferencia","tag-estrategia","tag-nacimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1250"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1250\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1256,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1250\/revisions\/1256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}