{"id":1259,"date":"2026-03-02T12:53:53","date_gmt":"2026-03-02T12:53:53","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1259"},"modified":"2026-03-04T12:58:47","modified_gmt":"2026-03-04T12:58:47","slug":"la-estabilizacion-del-franco-1926-1928","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/la-estabilizacion-del-franco-1926-1928\/","title":{"rendered":"La estabilizaci\u00f3n del franco (1926-1928)\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Las consecuencias de la vuelta al patr\u00f3n oro en la paridad de antes de la guerra fueron tanto m\u00e1s desfavorables para la econom\u00eda brit\u00e1nica por cuanto Francia hab\u00eda devaluado el franco, reduciendo su definici\u00f3n a\u00f1o XI (28 de marzo de 1803). En esta fecha, Francia hab\u00eda adoptado el bimetalismo concediendo la libre acu\u00f1aci\u00f3n de oro y plata y el poder liberatorio ilimitado a las monedas de oro ya las de plata (1 kg de oro con una pureza de 9\/10 permit\u00eda la acu\u00f1aci\u00f3n de 155 monedas de 20 F. EI franco conten\u00eda, pues, 322,5 mg de oro con una pureza de 9\/10. Por otra parte, el franco se define en t\u00e9rminos de plata:1F=g de plata con una pureza de 9\/10). Una ley del 5 de agosto de 1914 hab\u00eda decretado la convertibilidad del franco. Al terminar la guerra, la depreciaci\u00f3n del franco en el mercado de cambios fue catastr\u00f3fica. Frente a los tipos de cambio de antes de 1914 de 5,18 F por 1 $y de 25,22 F por 1 \u00a3, hab\u00edan pasado a ser de 49,22 F por d\u00f3lar y de 240,25 F por libra el 20 de julio de 1926, en el punto m\u00e1s bajo alcanzado. El gobierno cay\u00f3 y, el 26 de julio de 1926, Raymond Poincar\u00e9 se hizo cargo de la presidencia del Consejo.<\/p>\n\n\n\n<p>A) El franco Poincar\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>Preparando su pol\u00edtica de estabilizaci\u00f3n, el gobierno hizo votar la ley de 7 de agosto de 1926, por la cual Francia entraba en un r\u00e9gimen de <em>gold<\/em> <em>exchange<\/em> <em>standard.<\/em> El texto legislativo precisaba en su art. 3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos billetes emitidos por el Banco de Francia en un volumen correspondiente a las monedas, al oro o a las divisas compradas no se incluyen en el contingente de emisi\u00f3n fijado por la ley&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta no fue la \u00fanica decisi\u00f3n que devolvi\u00f3 la confianza a los poseedores de francos, pero aqu\u00ed no podemos entrar en los detalles de la experiencia Poincar\u00e9. El 22 de diciembre de 1926 el d\u00f3lar val\u00eda 25,16 F y la libra 122,25 F. En esta fecha, el gobierno estableci\u00f3 el franco a este curso pidiendo al Banco de Francia que comprase y vendiese la libra a 122,25 F. Las autoridades dejaron circular la duda sobre la eventualidad de una estabilizaci\u00f3n de iure, lo que no hizo sino aumentar la especulaci\u00f3n al alza del franco. Estimando que el franco estaba subvaluado y, por tanto, jugando sobre la posibilidad de una revaluaci\u00f3n, los poseedores de capitales compraron francos. El Banco de Francia recibi\u00f3 de este modo divisas y oro. En 1925, las reservas de divisas de la banca se elevaban a 13 millones de d\u00f3lares y las reservas de oro a 711 millones. En 1928 estas dos cifras se hab\u00edan elevado respectivamente a 1.287 millones de d\u00f3lares y a 1.254 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley de 25 de junio de 1928 hizo entrar el franco en r\u00e9gimen de patr\u00f3n oro, pero s\u00f3lo se garantiz\u00f3 la convertibilidad en lingotes (gold <em>bullion<\/em> standard). El sistema de los techos de emisi\u00f3n fue abandonado y el art. 4 de la ley precisaba:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;El Banco de Francia debe conservar un encaje en lingotes y monedas de oro igual, como m\u00ednimo, al 35% del total acumulado de billetes al portador en circulaci\u00f3n y de las cuentas corrientes acreedoras.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, el franco se defin\u00eda por un peso en oro de 65,5 mg con una pureza de 9\/10.<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente del Consejo hab\u00eda declarado ante la C\u00e1mara, el 24 de junio de 1928, que \u201cel Banco de Francia, a partir del momento en que se haya decretado la estabilizaci\u00f3n legal, tendr\u00e1 inter\u00e9s en transformar sus divisas en oro. Empezar\u00e1, pues, a hacer inmediatamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fue el punto de partida de las &#8220;diferencias&#8221; con Londres. Par\u00eds se convert\u00eda, a su vez, en centro de oro, y el Banco de Francia se ve\u00eda obligado a convertir en oro las divisas que ten\u00eda acumuladas. De 1.287 millones de d\u00f3lares en 1928, las reservas de divisas disminuyeron a 842 millones de d\u00f3lares en 1931 y a 176 millones de d\u00f3lares en 1932; las reservas de oro que ascend\u00edan a 1.254 millones de d\u00f3lares en 1928 siguieron, evidentemente, una evoluci\u00f3n inversa, pasando a 2.699 millones de d\u00f3lares en 1931 y a 3.257 millones de d\u00f3lares en 1932. En 1930, con casi 5.000 toneladas de oro depositadas en los s\u00f3tanos del Banco de Francia, este pa\u00eds pose\u00eda la cuarta parte de las existencias mundiales de oro para fines monetarios. Con ello se aumentaron las dificultades de Londres y se contribuy\u00f3 al fracaso del patr\u00f3n de cambios oro. De 25 de junio de 1928 a noviembre de 1932 la conversi\u00f3n de las divisas en oro produjo un aumento del encaje met\u00e1lico de 30.000 millones de francos. Sin embargo, durante este mismo per\u00edodo el encaje oro aument\u00f3 en 54.000 millones de francos. La diferencia, es decir, 24.000 millones, representaba una afluencia de capitales extranjeros cuyos poseedores consideraban el franco como un valor refugio.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Las consecuencias de la vuelta al patr\u00f3n oro en la paridad de antes de la guerra fueron tanto m\u00e1s desfavorables para la econom\u00eda brit\u00e1nica por cuanto Francia hab\u00eda devaluado el franco, reduciendo su definici\u00f3n a\u00f1o XI (28 de m&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":1260,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[345,1361,1354],"class_list":["post-1259","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-economia","tag-estabilizacion","tag-franco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1259"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1259\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1264,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1259\/revisions\/1264"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}