{"id":1334,"date":"2026-03-25T06:33:00","date_gmt":"2026-03-25T06:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1334"},"modified":"2026-03-25T01:32:45","modified_gmt":"2026-03-25T01:32:45","slug":"los-desequilibrios-inflacionistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/los-desequilibrios-inflacionistas\/","title":{"rendered":"Los desequilibrios inflacionistas"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace varios a\u00f1os se ha hablado mucho en los pa\u00edses occidentales y, en particular, en la O. C. D. E. de las condiciones para \u201cuna expansi\u00f3n sana&#8221; o de un &#8220;crecimiento equilibrado\u201d. Varios pa\u00edses, entre los que se cuentan a Francia y a Gran Breta\u00f1a, que no se han beneficiado, contrariamente a Alemania, de un aumento de mano de obra, han sufrido importantes presiones inflacionistas desde el momento en que su ritmo de crecimiento ha superado un cierto techo. Por diversas razones, la demanda ha aumentado m\u00e1s r\u00e1pidamente que la oferta global y ha presionado sobre los precios. Una vez alcanzado el nivel de pleno empleo, ya no ha sido posible aumentar a corto plazo el volumen de producci\u00f3n. Hay que esperar a que el aumento de la productividad surta sus efectos, pero la demanda, alimentada por el aumento de los ingresos y el cr\u00e9dito, se anticipa constantemente sobre la capacidad de producci\u00f3n. Hemos descrito el encadenamiento en espiral que pod\u00eda producirse en los precios y costes: la econom\u00eda francesa ha sufrido varias veces este proceso, que ha sido consecuencia de un crecimiento demasiado r\u00e1pido causante de un aumento de los precios y de un desequilibrio de los pagos exteriores. El cuadro siguiente presenta las principales fases de la coyuntura entre 1950 y 1965. Sabemos la importancia que en ciertos medios se concede a la diferenciaci\u00f3n de los resultados de la actividad econ\u00f3mica de antes de 1958 y de despu\u00e9s del advenimiento de la V Rep\u00fablica. \u00bfQu\u00e9 nos muestra a este respecto una observaci\u00f3n imparcial de los acontecimientos y de las cifras? La recesi\u00f3n de 1958-1959 se halla enmarcada por dos per\u00edodos de cuatro a\u00f1os aproximadamente sim\u00e9tricos, compuestos cada uno por dos a\u00f1os de expansi\u00f3n equilibrada (1954-1955 y 1960-1961) y por dos a\u00f1os de expansi\u00f3n inflacionista (1956-1957 y 1962-1963). Es verdad que simplificamos un poco en lo que respecta a la divisi\u00f3n del per\u00edodo m\u00e1s reciente. Sin embargo, el alza global de precios, que fue del 4,7% y del 5,6% en 1956 y 1957, es del mismo orden que el alza de precios de los a\u00f1os 1962(4%) y 1963 (5%). En septiembre de 1963 el gobierno franc\u00e9s pone en pr\u00e1ctica su Plan de Estabilizaci\u00f3n tendente a frenar el alza de precios y a eliminar la inflaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/9b146c_deeb42f166a948e2942040bc3d2c5d4cmv2.avif\" alt=\"\" class=\"wp-image-1336\" style=\"width:840px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La pol\u00edtica de rentas<\/h2>\n\n\n\n<p>&#8220;La pol\u00edtica de rentas debe y \u00e9ste es uno de los aspectos m\u00e1s dif\u00edciles de lograr intentar conseguir un equilibrio justo entre las exigencias propias de cada categor\u00eda y las de la colectividad considerada en su conjunto. Debemos admitir actualmente que, en una econom\u00eda interdependiente, una empresa no tiene solamente responsabilidades con respecto a sus asalariados y a sus accionistas. Las tiene tambi\u00e9n con respecto a los consumidores y, en un sentido m\u00e1s amplio, con el conjunto de la econom\u00eda&#8230; Incluso se puede pensar que, en una sociedad solidaria, el avance medio de la econom\u00eda debe tener un mayor peso que el avance de la empresa. De este modo, si su productividad aumenta m\u00e1s r\u00e1pidamente que la media, una actividad puede dar una mayor remuneraci\u00f3n a sus propios factores de producci\u00f3n, pero a condici\u00f3n de disminuir simult\u00e1neamente y en proporci\u00f3n sus precios. Inversamente, si todo el mundo acepta el juego, una empresa que tenga peque\u00f1os aumentos de productividad puede aumentar moderadamente sus precios sin arrastrar a la econom\u00eda a la inflaci\u00f3n. Esta concepci\u00f3n deja subsistir, tal como es equitativo y necesario hacerlo en una sociedad din\u00e1mica, una prima al esfuerzo de productividad; pero al mismo tiempo consagra la solidaridad de las distintas actividades\u201d. El informe Mass\u00e9 hecha aqu\u00ed las bases de una econom\u00eda de solidaridad que parece muy alejada de la econom\u00eda de mercado tradicional. Exige, en efecto, una intervenci\u00f3n del Estado y una colaboraci\u00f3n entre los sindicatos, las empresas y el gobierno a una escala jam\u00e1s alcanzada.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de iniciar esta dif\u00edcil pol\u00edtica de rentas, el gobierno ha elaborado y puesto en pr\u00e1ctica, en septiembre de 1963, un &#8220;Plan de Estabilizaci\u00f3n\u201d \u201c: pol\u00edtica de contracci\u00f3n del cr\u00e9dito con una acci\u00f3n selectiva; reducci\u00f3n de los gastos p\u00fablicos; control de precios; reducci\u00f3n de los derechos arancelarios sobre ciertos productos industriales para aumentar la competencia extranjera, \u00e9stas son las disposiciones principales de este &#8220;plan&#8221; que permanece desde entonces en vigor. Este plan ha alcanzado, de manera incontestable, el objetivo de estabilidad que se propon\u00eda; la demanda privada tanto de inversi\u00f3n como de consumo parece haber encontrado un techo en la mayor\u00eda de los sectores. Por el contrario, los intercambios con el exterior parecen consolidar su recuperaci\u00f3n, mientras que la estabilidad de precios y la desaceleraci\u00f3n del crecimiento contin\u00faan.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene tambi\u00e9n se\u00f1alar que la pol\u00edtica deflacionista que consiste en frenar, por distintos medios, el consumo y la inversi\u00f3n, cuando la inflaci\u00f3n no se debe a un exceso de demanda, corre el riesgo de arrastrar a la econom\u00eda hacia una recesi\u00f3n. Las causas de la inflaci\u00f3n son m\u00faltiples y las que acabamos de describir se deben primordialmente a las estructuras econ\u00f3micas, institucionales y mentales. S\u00f3lo mediante una acci\u00f3n a largo plazo sobre estas estructuras se podr\u00e1n eliminar las causas persistentes de la inflaci\u00f3n. El Plan de Estabilizaci\u00f3n ha mencionado claramente la necesidad de alentar la concentraci\u00f3n de las empresas comerciales, pero con esto no se va muy lejos. La reforma de los circuitos de distribuci\u00f3n supone una voluntad pol\u00edtica firme y duradera puesto que las fortalezas que hay que destruir son muy s\u00f3lidas. La actividad de numerosos intermediarios deber\u00eda desaparecer, pero dici\u00e9ndolo no se gana una gran popularidad y a\u00fan menos dese\u00e1ndolo en nombre del inter\u00e9s nacional. Si el aumento de los salarios engendra tensiones inflacionistas, \u00fanicamente una ampl\u00edsima pol\u00edtica de rentas podr\u00eda preparar su soluci\u00f3n. El bloqueo de salarios aislado adquiere siempre, a los ojos de los sindicatos, la forma de una provocaci\u00f3n. El informe sobre \u201clos obst\u00e1culos a la expansi\u00f3n econ\u00f3mica \u201cllamado informe Rueff Armand estableci\u00f3 un r\u00e1pido balance de las causas fundamentales de desequilibrio y de freno al desarrollo. En el &#8220;inventario de obst\u00e1culos&#8221; se trata de los defectos del aparato de distribuci\u00f3n; de las organizaciones profesionales; de la inadaptaci\u00f3n de la administraci\u00f3n p\u00fablica; de la fuerza de los grupos de inter\u00e9s; etc. Publicado en 1960, este informe Rueff Armand no parece haber inspirado demasiadas iniciativas. Sin embargo, a las causas estructurales de la inflaci\u00f3n hay que aplicar los medios de acci\u00f3n susceptibles de eliminarlas y no una pol\u00edtica tradicional de contracci\u00f3n monetaria y de equilibrio presupuestario. A la inflaci\u00f3n de hiper empleo de la inmediata posguerra podr\u00eda muy bien haberle sucedido una inflaci\u00f3n de precios sin exceso de demanda y, en el l\u00edmite, compatible con formas avanzadas de recesi\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Desde hace varios a\u00f1os se ha hablado mucho en los pa\u00edses occidentales y, en particular, en la O. C. D. E. de las condiciones para \u201cuna expansi\u00f3n sana&#8221; o de un &#8220;crecimiento equilibrado\u201d. 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