{"id":1342,"date":"2026-03-27T06:33:00","date_gmt":"2026-03-27T06:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1342"},"modified":"2026-03-25T01:44:58","modified_gmt":"2026-03-25T01:44:58","slug":"los-periodos-de-balances-economicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/uncategorized\/los-periodos-de-balances-economicos\/","title":{"rendered":"Los periodos de balances econ\u00f3micos"},"content":{"rendered":"<p>La diferencia esencial entre el &#8220;balance&#8221; del per\u00edodo 1950-1958 y el del per\u00edodo 1958-1965 debe buscarse en los resultados obtenidos en materia de pagos exteriores. Desde 1959 la balanza de pagos corrientes no s\u00f3lo ha permanecido en equilibrio, sino que ha resultado excedentaria. Antes de 1958, la balanza comercial de la Francia metropolitana hab\u00eda sido siempre deficitaria excepto en 1955, mientras que, durante los cinco a\u00f1os que han seguido a 1958, no ha dejado de ser excedentaria. El saldo de la balanza de pagos corrientes ha experimentado la misma evoluci\u00f3n: s\u00f3lo fue positivo en 1954 y 1955, a\u00f1os de expansi\u00f3n equilibrada durante los cuales el alza de los precios fue extraordinariamente d\u00e9bil. A partir de 1959, la balanza de pagos corrientes es ampliamente excedentaria. Al mismo tiempo, las reservas de oro y de divisas no han dejado de crecer, elev\u00e1ndose de 645 millones de d\u00f3lares a finales de 1957 hasta 5.000 millones de d\u00f3lares en 1965. Francia no hab\u00eda pose\u00eddo un &#8220;colch\u00f3n\u201d como \u00e9ste de reservas monetarias internacionales desde Poincar\u00e9. La inflaci\u00f3n de 1962-1964 no invirti\u00f3 esta tendencia; como m\u00e1ximo la redujo. El que el crecimiento r\u00e1pido, y encima inflacionista, no engendre un desequilibrio exterior grave significa que hay algo nuevo en los mecanismos de la econom\u00eda francesa. Hasta 1958 observamos que el crecimiento mayor, acompa\u00f1ado por un alza de precios, se dio al mismo tiempo que los m\u00e1s importantes d\u00e9ficits exteriores. Pero esto no ocurri\u00f3 en 1960,1962 y 1963. \u00bfCu\u00e1les son las causas de esta situaci\u00f3n?&nbsp; pertenecen \u00fanicamente a la pol\u00edtica econ\u00f3mica o bien existen otros factores, m\u00e1s dif\u00edciles de localizar, que habr\u00edan podido contribuir al restablecimiento del equilibrio exterior? Para mejor responder a esta pregunta veamos cu\u00e1les fueron las circunstancias de la \u201ccrisis\u201d de 1957-1958 y los acontecimientos que la precedieron.<\/p>\n\n\n\n<p>a) LA INFLACI\u00d3N DE 1956-1958.-Esta &#8220;crisis&#8221; heredada de una fuerte inflaci\u00f3n interior y de una recesi\u00f3n nacida en el extranjero en 1957 no tiene nada que ver con los acontecimientos pol\u00edticos y el cambio de r\u00e9gimen de mayo de 1958.<\/p>\n\n\n\n<p>La poblaci\u00f3n activa disminuy\u00f3 ligeramente en 1955-1956, pasando de 18.750.000 a 18.500.000, a ra\u00edz del alargamiento del servicio militar debido al esfuerzo de guerra en Argelia. Esto crea tensiones m\u00e1s vivas en el mercado del trabajo que se encuentra en situaci\u00f3n de pleno empleo con lo que los aumentos de salarios se hacen m\u00e1s r\u00e1pidos. La crisis de Suez en 1956 no hace m\u00e1s que aumentar las dificultades comprometiendo el aprovisionamiento de productos petrol\u00edferos. El aumento de los precios vuelve a adquirir fuerza: mientras que solamente hab\u00eda sido del 1,1% en 1955, pasa a ser del 4,7% en 1956 y del 5,6% en 1957.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos a\u00f1os de fuerte crecimiento vienen tambi\u00e9n marcados por un alza sensible de las inversiones privadas que aumentan en un 12,7% en 1955, en un 11,4% en 1956 y en un 12,7% en 1957. Este ritmo no se vuelve a alcanzar hasta 1961 y solamente por un a\u00f1o (v\u00e9ase cuadro XI). Este boom de la invasi\u00f3n privada cost\u00f3 caro en divisas extranjeras. Los empresarios fueron propensos a invertir ante las perspectivas de apertura del Mercado Com\u00fan. D\u00e1ndose cuenta, desde los acuerdos de Bruselas en 1956, de que el enfrentamiento con la competencia extranjera en un mercado libre era un hecho ineluctable, los industriales franceses quisieron acelerar la modernizaci\u00f3n de su equipo y aumentar, al mismo tiempo, su capacidad de producci\u00f3n. Sin embargo, es un hecho el insuficiente desarrollo del sector de bienes de producci\u00f3n tal como ha sido subrayado en los diversos planes, pero se trata de un tipo de deficiencia estructural que s\u00f3lo a largo plazo se puede remediar. Las importaciones de bienes de producci\u00f3n aumentan pues necesariamente con la aceleraci\u00f3n del crecimiento. En las relaciones de Francia con sus cinco asociados del Mercado Com\u00fan, su d\u00e9ficit en bienes de equipo pasa de 230 millones de francos en 1954 a 610 millones en 1956, a 780 millones en 1957 y a 69 millones en 1958. Durante el mismo per\u00edodo, Alemania exporta hacia los dem\u00e1s miembros diez veces m\u00e1s bienes de equipo que importa (Pierre Drouin, Le Monde, 22-23 de febrero de 1959). Pero en el momento en que la inversi\u00f3n de las empresas crece a un ritmo constantemente m\u00e1s elevado, el ahorro se rezaga y las necesidades de financiaci\u00f3n (desequilibrio entre el ahorro y la inversi\u00f3n) aumentan. El ahorro neto de las sociedades no financieras pasa de 5.390 millones de francos en 1955 a 5.350 en 1956 y a 5.420 en 1957. Habr\u00eda bastado con que el crecimiento del ahorro familiar compensara esta insuficiencia, pero no ocurre as\u00ed debido al desarrollo demasiado r\u00e1pido del consumo. En 1954, el ahorro global sobrepasa la inversi\u00f3n bruta total en 1.790 millones de francos y en 1955 esta capacidad de financiaci\u00f3n se eleva a 1.590 millones de francos. En 1956, 1957 y 1958, es la inversi\u00f3n la que supera al ahorro creando una necesidad de financiaci\u00f3n de 4.670 millones, 5.550 millones y 4.250 millones de francos respectivamente. Esta insuficiencia de ahorro nacional (o este excedente de consumo) ser\u00e1 finalmente compensada por el d\u00e9ficit exterior que en t\u00e9rminos de pagos corrientes (bienes y servicios) pasa de 684 millones de d\u00f3lares en 1956 a 1.204 millones de d\u00f3lares en 1957. Las reservas de oro y de divisas caen de 1.912 millones de d\u00f3lares a finales de 1954 a 645 millones de d\u00f3lares a finales de 1957. Se ha entrado pues, en esta \u00e9poca, en un t\u00edpico proceso inflacionista que tiene la ventaja de hacer aumentar la capacidad de producci\u00f3n de la econom\u00eda nacional pero la desventaja de colocar a Francia en una situaci\u00f3n deficitaria frente al resto del mundo. Cualquiera que hubiese sido el gobierno que ocupase el poder, hubiera sido imposible que no se tomaran medidas de saneamiento y, en consecuencia, de limitaci\u00f3n del crecimiento, con el fin de absorber las presiones inflacionistas. Esto es lo que se hizo a partir del mes de julio de 1957.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>La diferencia esencial entre el &#8220;balance&#8221; del per\u00edodo 1950-1958 y el del per\u00edodo 1958-1965 debe buscarse en los resultados obtenidos en materia de pagos exteriores. 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