{"id":1442,"date":"2026-04-27T06:07:00","date_gmt":"2026-04-27T06:07:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=1442"},"modified":"2026-04-28T02:40:04","modified_gmt":"2026-04-28T02:40:04","slug":"el-plan-frances-las-unidades-de-reserva-colectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/politica-monetaria-y-bancos-centrales\/el-plan-frances-las-unidades-de-reserva-colectiva\/","title":{"rendered":"El plan franc\u00e9s: las \u201cUnidades de Reserva colectiva\""},"content":{"rendered":"<p>Las &#8220;divisas claves&#8221; soportan los riesgos habituales del banquero. Ning\u00fan banco podr\u00eda devolver los dep\u00f3sitos en billetes a sus clientes si \u00e9stos exigieron su devoluci\u00f3n al mismo tiempo. La aceptaci\u00f3n de los dep\u00f3sitos y su movilizaci\u00f3n mediante el cheque hacen del \u201cdinero bancario&#8221; el verdadero dinero. A pesar de las dificultades t\u00e9cnicas y pol\u00edticas que pudiesen surgir, el d\u00f3lar y la libra continuar\u00e1n siendo monedas de reserva y medio de pago internacional si, agotadas las reservas de oro de los Estados Unidos y de Gran Breta\u00f1a, el resto del mundo continuase <em>aceptando<\/em> estas divisas como medio de pago. Por el contrario, si esta aceptaci\u00f3n cesase bruscamente y de manera universal (hip\u00f3tesis tan poco probable como la precedente) a pesar de la existencia de reservas de oro suficientes para una conversi\u00f3n integral en metal precioso, estas dos divisas perder\u00edan inmediatamente su car\u00e1cter internacional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/303b7453-27df-4230-93ab-0fb913e98314-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1443\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/303b7453-27df-4230-93ab-0fb913e98314-1024x683.png 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/303b7453-27df-4230-93ab-0fb913e98314-300x200.png 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/303b7453-27df-4230-93ab-0fb913e98314-768x512.png 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/303b7453-27df-4230-93ab-0fb913e98314-18x12.png 18w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/303b7453-27df-4230-93ab-0fb913e98314.png 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En todo caso, el problema se plantea en toda su magnitud el d\u00eda en que los dos pa\u00edses citados decidan, para recobrar su independencia financiera, convertir voluntariamente el peligroso pasivo de sus \u201csaldos\u201d monetarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta conversi\u00f3n masiva significa, si tiene lugar, el fin del papel internacional secular de Londres y el fin del papel internacional que el d\u00f3lar conquist\u00f3 en 1914. Este abandono dar\u00eda una mayor libertad a la pol\u00edtica econ\u00f3mica interna de los pa\u00edses considerados, pero la historia nos ha ense\u00f1ado con qu\u00e9 empe\u00f1o se ha defendido el papel internacional de estas dos monedas. Se puede admitir la hip\u00f3tesis de que este abandono no ser\u00e1 nunca voluntario; Londres ha sabido defender el papel internacional de la libra, no s\u00f3lo en 1925, sino tambi\u00e9n m\u00e1s recientemente, contra la UJ. E. P. Por otra parte, esta situaci\u00f3n no deja de comportar ciertas ventajas que Giscard d&#8217; Estaing ha sabido destacar. Las divisas claves son dominantes, y, por tanto, molestas para las que no lo son. En la conferencia pronunciada en la Facultad de Derecho de Par\u00eds el 11 de febrero de 1965, el ministro de Hacienda franc\u00e9s defini\u00f3 los cuatro criterios que permiten juzgar el valor de un buen sistema monetario internacional:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1.\u00b0 Servir los intereses rec\u00edprocos de los pa\u00edses participantes;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2.\u00b0 Conducir a los pa\u00edses a restablecer el equilibrio de su balanza de pagos cuando \u00e9ste se destruye;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>3.\u00b0 Proporcionar al mundo la liquidez suficiente para hacer frente a las necesidades de la expansi\u00f3n mundial;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4.\u00b0 Ser un sistema s\u00f3lido.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el primer punto, puede decirse que el sistema actual no ofrece las condiciones de reciprocidad; \u201cConcentra todas las cargas, es cierto, pero tambi\u00e9n todas las ventajas sobre los pa\u00edses emisores de moneda de reserva\u201d. Cuando un pa\u00eds que no tiene una divisa privilegiada se halla en d\u00e9ficit frente al resto del mundo, se ve obligado a echar mano de sus reservas de oro y de divisas o bien a endeudarse acudiendo al cr\u00e9dito internacional. Por el contrario, un pa\u00eds cuya moneda se utiliza en los pagos internacionales puede financiar su d\u00e9ficit pagando en su propia moneda. Por lo que se refiere al segundo punto, el sistema no es capaz de incitar a los pa\u00edses con divisa clave a restablecer el equilibrio de su balanza de pagos puesto que puede financiar indefinidamente su d\u00e9ficit con su propia moneda. Parece, pues, como si los Estados Unidos hubiesen exportado su inflaci\u00f3n. Hemos dicho anteriormente lo que pensamos de esta visi\u00f3n global de los mecanismos inflacionistas. El an\u00e1lisis subyacente no es inexacto, pero deja de lado la realidad infinitamente m\u00e1s compleja. Por \u00faltimo, el ministro de Hacienda franc\u00e9s estima que el sistema monetario internacional no es s\u00f3lido:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Nos hallamos ante una situaci\u00f3n parad\u00f3jica ya que el d\u00f3lar, representa como moneda mundial, contin\u00faa siendo una moneda fuerte, mientras que el d\u00f3lar, como moneda de reserva, es cada vez menos deseada por los Estados que lo poseen&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe en la expresi\u00f3n misma m\u00e1s que una paradoja una contradicci\u00f3n. Moneda fuerte a causa de la potencia econ\u00f3mica de los Estados Unidos, el d\u00f3lar es cada vez menos solicitado al parecer cada vez m\u00e1s dudosa su convertibilidad efectiva en oro. En estas condiciones, hay que reformar el sistema monetario internacional con el fin de que pueda responder a los cuatro criterios fundamentales definidos por el Ministro de Hacienda franc\u00e9s. Desgraciadamente existe una tal \u201cinflaci\u00f3n\u201d de planes de reforma, que resulta dif\u00edcil separar los principios fundamentales que se complementan o se oponen. El plan franc\u00e9s y el plan presentado por Gran Breta\u00f1a son radicalmente opuestos: uno tiende a reducir la importancia de las divisas claves y el otro tiende a salvaguardar el papel internacional de la libra. Los Estados Unidos no presentan, oficialmente, ning\u00fan plan espec\u00edfico. Sin embargo, piden que cualquier reforma se efect\u00fae en el marco del F. M. I. donde su influencia es institucionalmente preponderante. Francia insiste en la necesidad de que los Estados Unidos reequilibre su balanza de pagos; el ministro de Hacienda americano replica se\u00f1alando la importancia de que los pa\u00edses con excedentes ajusten su posici\u00f3n de la misma manera que aquellos que tienen d\u00e9ficits. El inter\u00e9s nacional orienta, por todos lados, la b\u00fasqueda de nuevos sistemas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>Las &#8220;divisas claves&#8221; soportan los riesgos habituales del banquero. Ning\u00fan banco podr\u00eda devolver los dep\u00f3sitos en billetes a sus clientes si \u00e9stos exigieron su devoluci\u00f3n al mismo tiempo. 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