{"id":772,"date":"2025-08-11T07:05:00","date_gmt":"2025-08-11T07:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=772"},"modified":"2025-08-13T02:20:00","modified_gmt":"2025-08-13T02:20:00","slug":"nacimiento-y-desarrollo-del-sistema-capitalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/economia-global-y-geopolitica\/nacimiento-y-desarrollo-del-sistema-capitalista\/","title":{"rendered":"Nacimiento y desarrollo del sistema capitalista"},"content":{"rendered":"<p>De la Revoluci\u00f3n Industrial a la Segunda Guerra Mundial<\/p>\n\n\n\n<p>La puesta en marcha de la industrializaci\u00f3n es un mecanismo complicado cuyas causas no siempre son f\u00e1cilmente localizables. El capitalismo contempor\u00e1neo naci\u00f3 con la sociedad industrial tras una revoluci\u00f3n de las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n que permiti\u00f3 acumular un volumen de capital cada vez m\u00e1s importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Intentaremos analizar las causas y las consecuencias de este proceso de industrializaci\u00f3n, describiendo la experiencia de un cierto n\u00famero de pa\u00edses: Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Alemania, Rusia y Jap\u00f3n. Si bien existen rasgos comunes en la historia del desarrollo de todos estos pa\u00edses, resulta imprescindible se\u00f1alar las diferencias que surgen de Ios diferentes per\u00edodos, de los comportamientos de los diversos agentes eco n\u00f3micos, de las desigualdades de los recursos, de las instituciones pol\u00edticas y sociales. El modelo brit\u00e1nico de la \u201crevoluci\u00f3n industrial&#8221; es aquel en el que se piensa m\u00e1s a menudo. Evoca el capitalismo liberal y el pre-dominio de la iniciativa privada. Este modelo es la fuente de la que Rostow ha obtenido los elementos de su teor\u00eda del despegue (take-off) y Schumpeter los fundamentos de su teor\u00eda de la innovaci\u00f3n y del desarrollo. En realidad, las experiencias hist\u00f3ricas que vamos a describir no poseen las mismas caracter\u00edsticas. Para que surja el desarrollo es indispensable un cierto n\u00famero de \u201cprerrequisitos&#8221; en la agricultura, los transportes, la demograf\u00eda, la capacidad de invenci\u00f3n y de innovaci\u00f3n. Este \u00faltimo punto posee una importancia muy particular puesto que se podr\u00edan clasificar las diversas experiencias seg\u00fan la aptitud relativa de cada pa\u00eds para suscitar una \u201cclase\u201d de empresarios.<\/p>\n\n\n\n<p>En la experiencia angloamericana, la iniciativa privada ha jugado un papel determinante. La aristocracia inglesa ha sabido invertir sus ahorros primero en la agricultura y posteriormente en la industria. Los comerciantes supieron transformarse en industriales desde el momento en que los inventores les proporcionaron nuevos medios de producci\u00f3n. En una \u00e9poca posterior y en un medio distinto, los americanos han dado prueba del mismo esp\u00edritu de adaptaci\u00f3n a la evoluci\u00f3n estructural.<\/p>\n\n\n\n<p>En Francia y Alemania, la iniciativa privada y la p\u00fablica han jugado papeles complementarios. El esp\u00edritu de innovaci\u00f3n no ha sido monopolio de los empresarios privados.<\/p>\n\n\n\n<p>Rusia y Jap\u00f3n ofrecen dos ejemplos contrapuestos: en Rusia, la ineptitud de la clase dirigente por innovar, es decir, a proporcionar jefes de empresa, llev\u00f3 al Estado a asumir todas las iniciativas y a acudir a los capitales y a los empresarios extranjeros que fueron los fundadores de la industria rusa. En el Jap\u00f3n, el Estado jug\u00f3 un papel no menos esencial en el lanzamiento del desarrollo industrial, pero la clase dirigente japonesa supo adaptarse a las exigencias de la econom\u00eda industrial. Se importaron capitales y t\u00e9cnicas del extranjero, pero sin sustituir jam\u00e1s la iniciativa nacional. Las estructuras mentales han jugado un papel esencial en el pro-ceso de industrializaci\u00f3n de todos los pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/industrial-revolution-factory-4-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-775\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/industrial-revolution-factory-4-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/industrial-revolution-factory-4-300x200.jpg 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/industrial-revolution-factory-4-768x512.jpg 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/industrial-revolution-factory-4.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El T\u00edtulo I, consagrado al estudio de la revoluci\u00f3n industrial en algunos pa\u00edses capitalistas, nos permitir\u00e1 subrayar estos diversos aspectos de la funci\u00f3n empresarial en el advenimiento de la sociedad industrial. Estudiaremos a continuaci\u00f3n las consecuencias sociales de la revoluci\u00f3n industrial del siglo XIX.En el T\u00edtulo II abordaremos el problema hist\u00f3rico de las fluctuaciones y de las crisis econ\u00f3micas que han marcado profundamente el desarrollo del capitalismo hasta la segunda guerra mundial, cuyo punto culminante fue la crisis de 1929 y la gran depresi\u00f3n de los a\u00f1os treinta. El T\u00edtulo III, dedicado a la historia monetaria, destacar\u00e1 el papel fundamental de las divisas claves en las relaciones monetarias internacionales. El patr\u00f3n oro del siglo xix fue, en realidad, un patr\u00f3n esterlina, y el gold <em>exchange<\/em><em>standard<\/em> se apoya, desde 1922, en el papel internacional del d\u00f3lar y de la libra. Paralelamente a los problemas de la reconstrucci\u00f3n, volveremos a enfrentarnos con los aspectos contempor\u00e1neos de estos mecanismos en la segunda parte de la obra.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>De la Revoluci\u00f3n Industrial a la Segunda Guerra Mundial<\/p>\n<p><!-- \/wp:paragraph --><\/p>\n<p><!-- wp:paragraph --><\/p>\n<p>La puesta en marcha de la industrializaci\u00f3n es un mecanismo complicado cuyas causas no siempre son f\u00e1cilmente locali&#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":776,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[391],"tags":[1263,1260,1261],"class_list":["post-772","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-global-y-geopolitica","tag-desarrollo","tag-industrializacion","tag-sistema-capitalista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=772"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":795,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/772\/revisions\/795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/776"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}