{"id":895,"date":"2025-09-17T07:18:00","date_gmt":"2025-09-17T07:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=895"},"modified":"2025-09-16T09:21:21","modified_gmt":"2025-09-16T09:21:21","slug":"el-proceso-de-poblacion-de-los-estados-unidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/el-proceso-de-poblacion-de-los-estados-unidos\/","title":{"rendered":"El proceso de poblaci\u00f3n de los Estados Unidos"},"content":{"rendered":"<p>Presi\u00f3n demogr\u00e1fica e inmigraci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Tres rasgos esenciales caracterizan la evoluci\u00f3n demogr\u00e1fica de los Estados Unidos desde sus or\u00edgenes hasta fines del siglo xix: un crecimiento r\u00e1pido, el movimiento hacia el Oeste y la concentraci\u00f3n en ciudades. En 1790, la poblaci\u00f3n de Estados Unidos no supera los 4 millones de habitantes cuando Francia contaba con 25 millones y Gran Breta\u00f1a con 15 millones. La poblaci\u00f3n americana fue doblando cada 23 a\u00f1os hasta alcanzar la cifra de los 32 millones en v\u00edsperas de la guerra de Secesi\u00f3n. El crecimiento, a pesar de una peque\u00f1a desaceleraci\u00f3n, contin\u00faa siendo r\u00e1pido a finales de siglo; un 25% por d\u00e9cada entre 1860 y 1890; un 20% de 1890 a 1910; un 15% de 1910 a 1930. La depresi\u00f3n de los a\u00f1os treinta iba a reducir el crecimiento de la poblaci\u00f3n al 7% entre 1930 y 1940 pero la posguerra ver\u00eda resurgir el empuje demogr\u00e1fico de los Estados Unidos con un ritmo de aumento del 15% cada diez a\u00f1os. La poblaci\u00f3n total era de 50 millones en 1880, es decir, que en esta fecha los Estados Unidos eran el pa\u00eds m\u00e1s poblado del mundo occidental. La cifra de los 100 millones se alcanz\u00f3 al acabar la guerra de 1914-1918 y la de los 150 millones en 1950. A pesar de este importante aumento, la densidad de poblaci\u00f3n permaneci\u00f3 relativamente baja gracias a la extensi\u00f3n de los territorios hacia el Oeste: en 1790 no hab\u00eda 2 habitantes por kil\u00f3metro cuadrado; se alcanzaron los 4 en 1860 y los 8 en 1890. Pero una vez terminada, por estas fechas, la conquista del Oeste, la densidad de poblaci\u00f3n aument\u00f3 mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente hasta alcanzar los 19 habitantes por kil\u00f3metro cuadrado en 1950. En esta fecha los Estados Unidos estaban todav\u00eda muy por detr\u00e1s de Europa, es decir, que conservaban una considerable ventaja a la vista de la presi\u00f3n demogr\u00e1fica del siglo xx: en 1950 la densidad de poblaci\u00f3n por kil\u00f3metro cuadrado es de 310 en los Pa\u00edses Bajos, de 282 en B\u00e9lgica, de 208 en el Reino Unido y de 76 en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las causas de esta extraordinaria presi\u00f3n demogr\u00e1fica deben buscarse en el ritmo de natalidad y mortalidad y en la inmigraci\u00f3n. Sin embargo, no fue el aflujo de extranjeros la causa principal del crecimiento total de la poblaci\u00f3n, sino la natalidad. La 1870 y la 30 1890. Esta evoluci\u00f3n acompa\u00f1\u00f3 en todos los pa\u00edses el alza del nivel de vida y el progreso general. Tambi\u00e9n se redujo la tasa de mortalidad, que se mantuvo constantemente por debajo de la tasa de natalidad. La inmigraci\u00f3n jug\u00f3 un papel nada despreciable en el proceso de poblaci\u00f3n americano del siglo xix. De 1820 a 1920 llegaron a los Estados Unidos 36 millones de inmigrantes, 11 millones de los cuales volvieron a sus pa\u00edses dejando, pues, un excedente neto de 25 millones. Estos inmigrantes se instalaron generalmente en los centros urbanos y se ha comprobado que ah\u00ed la natalidad era menor que en las zonas rurales. La cepa americana est\u00e1 primeramente constituida por los pioneros de la \u00e9poca colonial, los que fundaron los Estados Unidos de Am\u00e9rica luchando contra Inglaterra. Hubo dos corrientes en la inmigraci\u00f3n del siglo xix. Antes de 1870, la gran mayor\u00eda de inmigrantes llegaba de Inglaterra y de Alemania; despu\u00e9s de 1870 se desarrolla una nueva corriente que procede de Europa meridional y de Europa del Este. Entre 1890 y 1914 ser\u00e1 m\u00e1s importante que la corriente n\u00f3rdica. De 1850 a 1914 la proporci\u00f3n de extranjeros o de americanos nacidos en el extranjero se mantuvo relativamente estable entre el 10 y el 13%.<\/p>\n\n\n\n<p>La corriente inmigratoria ha conocido cuatro grandes oleadas. De 1847 a 1855 la media anual fue de 300.000; de 1865 a 1873 super\u00f3 los 350.000 con un m\u00e1ximo de 460.000 en 1873. De 1879 a 1885 la media anual se elev\u00f3 a 600.000 y s\u00f3lo en el a\u00f1o 1882 alcanz\u00f3 los 789.000. De 1903 a 1914 fueron m\u00e1s de un mill\u00f3n los inmigrantes que desembarcaron anualmente en los Estados Unidos. El potencial econ\u00f3mico de los Estados Unidos atra\u00eda a estos inmigrantes, que muy a menudo hu\u00edan de la opresi\u00f3n y la miseria. \u00c9ste era el caso de los austr\u00edacos, los polacos y los rusos, que llegaron a finales de siglo en una \u00e9poca en que la navegaci\u00f3n hab\u00eda hecho verdaderos progresos y la traves\u00eda del Atl\u00e1ntico ya no era una aventura peligrosa. Las crisis europeas aceleraban las partidas mientras que las crisis y las depresiones americanas ten\u00edan, evidentemente, el efecto contrario. El hambre irlandesa de 1845-1846 y las revoluciones de 1848 incitaron a los europeos a emigrar, mientras que el p\u00e1nico americano de 1837 hizo caer a la mitad el flujo de inmigrantes, que alcanz\u00f3 este a\u00f1o la cifra de 79.000. El descubrimiento de oro en California a partir de 1848 atrajo a los inmigrantes a la vez que las dificultades pol\u00edticas y sociales los echaban de Europa. La guerra de Secesi\u00f3n redujo algo la corriente inmigratoria. Aunque el factor trabajo haya sido relativamente escaso con respecto a las tierras cultivables y que esta escasez se haya mantenido gracias al desplazamiento hacia el Oeste de la famosa frontera, hubo durante ciertas \u00e9pocas una oposici\u00f3n muy fuerte a la inmigraci\u00f3n, especialmente en per\u00edodos de depresi\u00f3n. Hacia 1880, con la desaparici\u00f3n de la frontera, la oposici\u00f3n de los sindicatos obreros se hizo m\u00e1s viva mientras que los empresarios defend\u00edan, evidentemente, la libertad de entrada que creaba una competencia m\u00e1s aguda del lado de la oferta de trabajo. Las primeras leyes que limitaban y controlaban m\u00e1s severamente la inmigraci\u00f3n fueron votadas en 1882 y 1885.Los trabajadores chinos, que en general hac\u00edan de peones en la construcci\u00f3n de los tendidos ferroviarios, se vieron excluidos, as\u00ed como la mano de obra contractual, cualquiera que fuese su pa\u00eds de origen. Despu\u00e9s de la primera guerra mundial se adopt\u00f3 un sistema de cuotas para los inmigrantes de la gran mayor\u00eda de pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrariamente a lo que podr\u00eda pensarse, los inmigrantes del siglo xix no fueron, m\u00e1s que en casos excepcionales, los pioneros de la frontera. Permanecieron en el Este y se instalaron en las ciudades donde fueron a engrosar las filas de la mano de obra obrera. En 1850, el 60% de los 2.200.000 inmigrantes que viv\u00edan en los Estados Unidos se hab\u00edan instalado en los estados de Nueva York, Pensilvania, Massachusetts y Ohio. En 1900, el 40% de los inmigrantes viv\u00edan en ciudades de m\u00e1s de 100.000habitantes. Mano de obra m\u00f3vil y adaptable para la industria y el comercio, carec\u00edan de los medios financieros para desplazarse hacia el Oeste y dudaban en lanzarse a una agricultura extensiva de la que desconoc\u00edan los m\u00e9todos de trabajo. Esta extraordinaria aportaci\u00f3n de mano de obra extranjera pudo, en un momento u otro, presionar sobre los salarios. Sin embargo, a largo plazo, represent\u00f3 una ayuda suplementaria al \u00e9xito econ\u00f3mico de este inmenso pa\u00eds que, globalmente, jam\u00e1s ha tenido exceso de mano de obra. Si los inmigrantes permanec\u00edan en el nordeste industrial del pa\u00eds, el resto de la poblaci\u00f3n supo hacer retroceder la frontera hacia el Pac\u00edfico, y este movimiento hacia el Oeste constituye uno de los rasgos caracter\u00edsticos tanto de la epopeya como de la historia econ\u00f3mica de los Estados Unidos. El westerns cualquier cosa menos un mito, puesto que ha modelado profundamente el aspecto y el estilo de los Estados Unidos de Am\u00e9rica.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presi\u00f3n demogr\u00e1fica e inmigraci\u00f3n Tres rasgos esenciales caracterizan la evoluci\u00f3n demogr\u00e1fica de los Estados Unidos desde sus or\u00edgenes hasta fines &#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":896,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[125,1280,117],"class_list":["post-895","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-estados-unidos","tag-inmigracion","tag-poblacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=895"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/895\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":897,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/895\/revisions\/897"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}