{"id":918,"date":"2025-10-06T13:41:00","date_gmt":"2025-10-06T13:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=918"},"modified":"2025-10-07T13:53:17","modified_gmt":"2025-10-07T13:53:17","slug":"la-industrializacion-de-rusia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/la-industrializacion-de-rusia\/","title":{"rendered":"La industrializaci\u00f3n de Rusia"},"content":{"rendered":"<p>La industrializaci\u00f3n de Rusia no tuvo lugar hasta fines del siglo xix, en un pa\u00eds extraordinariamente atrasado con respecto a sus vecinos europeos. El sistema feudal se prolong\u00f3 hasta muy entrado el siglo, cuando hab\u00eda desaparecido completamente en Europa occidental. Las estructuras pol\u00edticas, econ\u00f3micas, sociales y mentales ofrecieron una gran resistencia al progreso t\u00e9cnico, pero Rusia-bajo el impulso del Estado pudo aprovechar los conocimientos adquiridos en los restantes pa\u00edses capitalistas industrializados. El modelo de desarrollo ruso hasta la Revoluci\u00f3n de 1917, presenta, pues, unos rasgos particulares que no se encuentran al menos en el mismo grado en los dem\u00e1s pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La emancipaci\u00f3n de los siervos y la reforma agraria<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La emancipaci\u00f3n de los campesinos en 1861 y la reforma agraria que la acompa\u00f1\u00f3 no tuvieron un efecto sensible sobre la productividad agr\u00edcola y, por lo tanto, sobre el poder de compra de la agricultura. Esta ausencia de progreso real fren\u00f3 seriamente la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds. Hemos visto c\u00f3mo en Inglaterra la revoluci\u00f3n agr\u00edcola hab\u00eda precedido netamente a la revoluci\u00f3n industrial y la hab\u00eda favorecido merced al aumento de la demanda, por parte de los campesinos, de bienes de consumo del proceso de industrializaci\u00f3n en adelante podemos admitir que no cabe un arranque sin un desarrollo de la agricultura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una econom\u00eda preindustrial, la expansi\u00f3n en la demanda interior depende en primer lugar de la agricultura. La expansi\u00f3n territorial y la presi\u00f3n siglo XVIII ,a 37 millones la poblaci\u00f3n de 13 millones de habitantes, a principios del en 1800, a 60 millones en 1850 y a 111 millones en 1900, econ\u00f3mico y social de su pa\u00eds, y el zar Alejandro II (1855-1881) se preocup\u00f3 entonces Corona; 21 millones en las tierras de los grandes propietarios del campo; 1,5 millones las minas y f\u00e1bricas eran sirvientes dom\u00e9sticos, y cerca de 5 millones trabajaban A partir de junio de 1858, el zar liber\u00f3 a los campesinos de la Corona. Hizo falta continuaci\u00f3n vencer las resistencias de una nobleza cerrada y conservadora para llega a la emancipaci\u00f3n general del 3 de marzo de 1861.La reforma agraria que acompa\u00f1\u00f3 la abolici\u00f3n de la servidumbre no tuvo el efecto ben\u00e9fico que se habr\u00eda podido esperar: no respondi\u00f3 a las reivindicaciones de los campesinos y no fue la fuente de una mejora de las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se debi\u00f3 a la instituci\u00f3n de las comunidades campesinas (obschina o mir) y a las indemnizaciones exigidas a los campesinos para adquirir las tierras que les eran asignadas por decisi\u00f3n. Los siervos obten\u00edan en principio su libertad personal y pod\u00edan adquirir, en todo o en parte y mediante un censo, la tierra que hasta entonces cultivaban para el se\u00f1or. El Estado entregaba el precio de compra al se\u00f1or y se hac\u00eda reembolsar por el campesino en 49 a\u00f1os. De todos modos, se hab\u00edan fijado ciertas normas y los propietarios pod\u00edan rechazar la venta de una parte de las tierras cultivadas por sus siervos. Por el contrario, los siervos que no pose\u00edan m\u00e1s que unas pocas tierras pod\u00edan recibir m\u00e1s en el momento de su acceso a la propiedad. Los siervos empleados como sirvientes dom\u00e9sticos o los que ten\u00edan un derecho de cultivo sobre propiedades de menos de 75 hect\u00e1reas no recib\u00edan nada, fuera de su libertad personal.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, los se\u00f1ores que pose\u00edan tierras f\u00e9rtiles (en Ucrania, por ejemplo) conservaron en su poder la mayor parte de sus tierras, mientras que los poseedores de tierras pobres no dudaron en venderlas a los siervos emancipados para obtener la correspondiente indemnizaci\u00f3n. Por otra parte, esta indemnizaci\u00f3n fue fijada muy a menudo por encima de su valor en el mercado y un elevado n\u00famero de campesinos se vio obligado a pagar m\u00e1s para cultivar una superficie menor. El t\u00edtulo de propiedad era una pobre compensaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan por el hecho de que la propiedad efectiva, es decir, la distribuci\u00f3n de las tierras y el control de los trabajos, estaba confiada en su totalidad a la comunidad campesina. De per\u00edodo en per\u00edodo el mir deb\u00eda redistribuir las tierras entre sus miembros a suertes, y era todo el pueblo el responsable de la indemnizaci\u00f3n que el Estado adelantaba. Se comprende por qu\u00e9 el mir se convirti\u00f3 en el nuevo amo de los siervos \u201cemancipados\u201d e impidi\u00f3 a los habitantes abandonar el pueblo en que resid\u00edan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el momento en que una familia part\u00eda sin ser sustituida, la carga financiera de todos los que quedaban aumentaba. En el interior de la familia. el cabeza deb\u00eda autorizar la partida definitiva de uno de sus miembros. Y en general estaba poco dispuesto a permitirlo, puesto que en el pr\u00f3ximo reparto de las tierras se por el mir eran insuficientes con respecto a la mano de obra disponible, est\u00e1 inm\u00f3vil: productividad de la agricultura. Al mismo tiempo la industria no recib\u00eda la mano de obra que habr\u00eda podido necesitar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los trabajos de todas las familias deb\u00edan hacerse en las mismas condiciones t\u00e9cnico, se llegaba a paralizar toda iniciativa individual; se institucionaliza la rutina. No hizo otra cosa sino avivar el descontento de los campesinos, que en el plano pol\u00edtico de su atienes se\u00f1ores o del Estado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace mucho tiempo, los campesinos a favor del r\u00e9gimen que para ellos lo representaba m\u00e1s que miseria e injusticia cuesta industrializar r\u00e1pidamente al pa\u00eds. Rusia viv\u00eda de la exportaci\u00f3n de los productos que ello favorec\u00eda la comodidad y la pereza de los grandes propietarios ca\u00edda de los precios mundiales de los cereales y de la oligarqu\u00eda en el poder. La despu\u00e9s de 1870 sacudi\u00f3 nuevamente la inercia de los dirigentes, algunos de los cuales reanuden las hambres de 1891-1892 y de 1902 y los alzamientos que siguieron a la de.1906, Stolipin llev\u00f3 a cabo una nueva reforma agraria que conduc\u00eda a la supresi\u00f3n de las en propietarios individuales de sus tierras escapando de este modo al dominio del mir. Por otro lado, el gobierno organiz\u00f3 y foment\u00f3 la migraci\u00f3n hacia la Rusia asi\u00e1tica con el fin de poner en cultivo tierras v\u00edrgenes. Pero la guerra de 1914 vino a poner fin a esta nueva serie de reformas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este nuevo cataclismo iba a permitir una revoluci\u00f3n llamada a cambiar la faz del mundo actual. Pronto la ideolog\u00eda marxista, pero, sobre todo, la mediocridad conservadora y el ego\u00edsmo de la clase que detentaba el poder, dar\u00eda lugar al comunismo. Los pa\u00edses capitalistas que hab\u00edan conseguido su industrializaci\u00f3n iban a escapar de la sacudida revolucionaria; Rusia no dispon\u00eda de la excusa del progreso y de la posici\u00f3n ventajosa que otorgaba un alza sensible del nivel de vida. Los nobles que hab\u00edan recibido unas indemnizaciones importantes como compensaci\u00f3n de las tierras cedidas a sus antiguos siervos no se preocupaban por el desarrollo agr\u00edcola e industrial. Demasiadas veces utilizaron los fondos recibidos para defender sus privilegios y su tren de vida, y se mostraron incapaces-al contrario de los grandes propietarios ingleses y alemanes de invertir de manera productiva para ellos y para la econom\u00eda nacional. La ausencia de una clase empresarial imped\u00eda el avance de la industria. W. O. Henderson se\u00f1ala la ineptitud de los propietarios y directores de empresa rusos que no se hallaban sometidos a la competencia extranjera y que gozaban de un semimonopolio en el mercado interior. Veremos que las mayores empresas fueron fundadas por empresarios y capitales extranjeros. Un ejemplo t\u00edpico de ineptitud para innovarnos lo da la historia de Zvorikin, era un ingeniero que invent\u00f3 en 1812 un procedimiento para cortar metal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los fabricantes rusos no comprendieron el alcance de los descubrimientos de Zvorikin y no los adoptaron. Cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, las teor\u00edas de Zvorikin fueron redescubiertas por t\u00e9cnicos occidentales. Por aquel entonces, continuando la tradici\u00f3n de Pedro el Grande (1682-1725). las micas importantes como los ferrocarriles, la banca, la industria azucarera, de la madera siglo XIII. La industrializaci\u00f3n r\u00e1pidamente, y el per\u00edodo 1890-1900 se parece bastante a un take off.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La industrializaci\u00f3n de Rusia no tuvo lugar hasta fines del siglo xix, en un pa\u00eds extraordinariamente atrasado con respecto a &#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":919,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1260,1286,818],"class_list":["post-918","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-industrializacion","tag-reforma-agraria","tag-rusia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=918"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/918\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":920,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/918\/revisions\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/919"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}