{"id":921,"date":"2025-10-08T07:55:00","date_gmt":"2025-10-08T07:55:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=921"},"modified":"2025-10-07T14:05:22","modified_gmt":"2025-10-07T14:05:22","slug":"derecho-laboral-y-sindicalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/derecho-laboral-y-sindicalismo\/","title":{"rendered":"Derecho laboral y sindicalismo"},"content":{"rendered":"<p>El &#8220;liberalismo&#8221; del capitalismo industrial, en sus comienzos, se centr\u00f3 esencialmente en las condiciones de contrataci\u00f3n de la mano de obra obrera. En nombre de la libertad individual, el Estado y las clases poseedoras rehusaron otorgar al obrero una protecci\u00f3n legal, susceptible de limitar las horas de trabajo o de autorizar las asociaciones. En el terreno econ\u00f3mico la libertad individual solamente tiene sentido y alcance en la medida en que est\u00e1 dotada de un poder. Este poder pertenece a los que poseen los instrumentos de trabajo (capital) o a la autoridad p\u00fablica. Puesto que a principios del siglo xix los obreros no pose\u00edan ni una cosa ni la otra, se encontraban a merced de sus patronos. La mejor prueba es el cuadro que acabamos de trazar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo econ\u00f3mico que se traduce por la no intervenci\u00f3n del Estado en las condiciones de trabajo y por la prohibici\u00f3n de las asociaciones obreras, origina un sistema de explotaci\u00f3n del m\u00e1s d\u00e9bil por el m\u00e1s fuerte, de los obreros por los patronos. Estos \u00faltimos se encuentran protegidos de todo poder compensador procedente de los obreros: el precio de la libertad individual de los poseedores del capital es la completa eliminaci\u00f3n de la libertad individual de aquellos que no tienen para ofrecer en el mercado m\u00e1s que su fuerza de trabajo. El nacimiento de una protecci\u00f3n de los obreros se efectu\u00f3 con luchas que marcaron profundamente el siglo XIX. Las conquistas obreras tuvieron lugar en una doble direcci\u00f3n: la reglamentaci\u00f3n del trabajo y el sindicalismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El nacimiento del derecho laboral<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El caso ingl\u00e9s<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Seguramente el punto de partida del derecho laboral fue la ley inglesa de 22 de junio de 1802. Pretend\u00eda, tal como hemos visto, reprimir los abusos se\u00f1alados en la explotaci\u00f3n del trabajo de los ni\u00f1os. Conten\u00eda antes que nada unas prescripciones sanitarias: los talleres deb\u00edan ser lo suficientemente aireados, y las paredes y los techos encalados dos veces al a\u00f1o. Los dormitorios de los ni\u00f1os y de las ni\u00f1as deb\u00edan estar separados y cada ni\u00f1o deb\u00eda tener su cama. La jornada laboral se limitaba a 12 horas, entre las 6 de la ma\u00f1ana, o antes, y las 9 de la noche como m\u00e1ximo. Los patronos se ve\u00edan obligados al menos en el texto legislativo a instruir y educar a los ni\u00f1os. El tiempo necesario para esta instrucci\u00f3n deb\u00eda tomarse de las horas de trabajo. Se preve\u00eda una inspecci\u00f3n que depend\u00eda de los jueces de paz del condado. Estos designaban a dos inspectores (un magistrado y un miembro de la Iglesia anglicana) que pod\u00edan entrar en las f\u00e1bricas a cualquier hora y que estaban encargados de entregar al juzgado un informe trimestral. Se aplicaban multas de 2 a 5 libras para castigar las infracciones, y los patronos que rehusaron recibir a los inspectores o intentaban entorpecer su misi\u00f3n pod\u00edan ser castigados con multas de 5 a 10 libras.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ley, que en el momento de ser votada, pas\u00f3 totalmente inadvertida y que pr\u00e1cticamente no se aplic\u00f3, jug\u00f3 posteriormente un importante papel como gu\u00eda y precedente en las legislaciones laborales. En efecto, se trata del primer texto en el que se haya plasmado el principio de una inspecci\u00f3n del trabajo. Ninguna ley es susceptible de ser respetada si al mismo tiempo el legislador no instituye un mecanismo de inspecci\u00f3n. Los brit\u00e1nicos sentaron aquel principio en su primera reglamentaci\u00f3n del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, Robert Peel y los miembros del Parlamento de Westminster, no ten\u00edan intenci\u00f3n de llevar muy lejos la experiencia y no apuntaban m\u00e1s que a las grandes f\u00e1bricas. Al principio, los patronos protestaron contra lo que denominaban un &#8220;atropello a su libertad&#8221; (petici\u00f3n de los hiladores de Manchester en el Parlamento el 11 de febrero de 1803), pero posteriormente encontraron la manera de Durtain ley: les bastaba con contratar obreros j\u00f3venes stn firmar un contrato. Por otra parte, los inspectores no demostraron muchos ejercicios de sus funciones, por solidaridad de clase. Por \u00faltimo, Jam\u00e1s se procedi\u00f3 a la exposici\u00f3n que se hab\u00eda exigido. De esta manera del texto de la ley en todos los talleres, a pesar de que los obreros no conocieron sus derechos m\u00e1s que con muchos retrasos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una aplicaci\u00f3n limitad\u00edsima, con ella se dio un nuevo paso, sostenido por ciertas corrientes de opini\u00f3n y respondiendo a las necesidades de los trabajadores. En 1819, del algod\u00f3n y limit\u00f3 a 12 horas la jornada de trabajo de los menores de 16 a\u00f1os. Pero hubo que esperar hasta 1833, con la ley sobre las f\u00e1bricas, para que se regular\u00e1 a la industria textil, creaba unos inspectores de trabajo permanentes y remunerados 9 horas y se prohib\u00eda el trabajo nocturno a los menores de 18 a\u00f1os. Los patronos deb\u00edan organizar la ense\u00f1anza de los ni\u00f1os durante dos horas diarias. Las resistencias que se ofrecieron a este nuevo texto no fueron completamente in\u00fatiles, pero, poco a poco, quedaba mejor asegurada la protecci\u00f3n de los obreros en Inglaterra.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ley de 1844 intent\u00f3 remediar los accidentes de los que eran v\u00edctimas en las f\u00e1bricas las mujeres y los ni\u00f1os. A partir de esta fecha las m\u00e1quinas tuvieron que tener medios de protecci\u00f3n en los puntos m\u00e1s peligrosos y se prohibi\u00f3 que las mujeres y los ni\u00f1os realizar\u00e1n trabajos de limpieza de una m\u00e1quina en marcha. Por \u00faltimo, el trabajo de los ni\u00f1os se redujo a la mitad, dedic\u00e1ndose media jornada a la escuela. Los inspectores de trabajo pod\u00edan revocar a los maestros incompetentes. \u00c9stas fueron las primeras etapas de la legislaci\u00f3n laboral brit\u00e1nica, a trav\u00e9s de Ias cuales puede descubrirse una toma de conciencia por los problemas sociales por parte de las clases dirigentes y una tendencia a humanizar la disciplina de las f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El caso de Francia y de Alemania<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n de 1789 abri\u00f3 paso al liberalismo individualista al romper el antiguo sistema corporativo. La ley de Le Chapelier de 14-17 de junio de 1791 decidi\u00f3 \u201cla desaparici\u00f3n de todos los tipos de corporaci\u00f3n\u201d y prohibi\u00f3 su reconstituci\u00f3n. Tanto en Francia como en Inglaterra, la preocupaci\u00f3n por la libertad individual se plasm\u00f3 en detrimento de los obreros que se encontraban entonces sin protecci\u00f3n sindical ante el poder total de los patronos. La primera ley que reglament\u00f3 el trabajo en Francia data del 22 de marzo de 1841: seg\u00fan los t\u00e9rminos de la ley, los ni\u00f1os menores de 8 a\u00f1os no pod\u00edan trabajar m\u00e1s de 8 horas diarias; de 12 a 16 m\u00e1s de 12 horas. Esta legislaci\u00f3n, m\u00e1s dura que la inglesa, tuvo un alcance muy limitado al carecer de un sistema de inspecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Habr\u00eda que esperar hasta la revoluci\u00f3n de 1848 para ver avanzar al derecho laboral la legislaci\u00f3n laboral, votada a principios de a\u00f1o, fue abolida El 28 de febrero ros estaban representados y, bajo sus auspicios, la ley de 2 de marzo de 1848 redujo represi\u00f3n de junio, las derechas de la Asamblea constituyente hicieron votar en septiembre de 1848 una enmienda que aumentaba la jornada de trabajo de 10 a 12 horas. Napole\u00f3n III tuvo m\u00e1s influencia sobre el derecho sindical que sobre el derecho laboral, al suprimir, por la ley de 25 de mayo de 1864, el delito de coalici\u00f3n. Habr\u00eda que esperar hasta la III Rep\u00fablica para que se realicen nuevos avances en el campo de la duraci\u00f3n y de las condiciones de trabajo. Las leyes de 19 de mayo de 1874, de 2 de noviembre de 1892, de 30 de marzo de 1900 regulan la duraci\u00f3n del trabajo. La ley de 12 de junio de 1893 fija las condiciones de higiene y seguridad en el trabajo; la ley de 13 de julio de 1906 organiza el descanso semanal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/4090-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-923\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/4090-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/4090-300x200.jpg 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/4090-768x513.jpg 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/4090.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Se encuentra en los restantes pa\u00edses capitalistas la misma tendencia general hacia una mejora de las condiciones de trabajo durante el siglo XIX. En Alemania, reformadores sociales como Buss, industriales como Harkort, un obispo, Mgr. Ketteler, denunciaron los abusos del capitalismo al mismo tiempo que Marx y Engels. Harkort reh\u00fasa desde 1844 emplear a ni\u00f1os, reclama la limitaci\u00f3n de las horas de trabajo, propone la creaci\u00f3n de cooperativas de consumo obrero, desea que las empresas distribuyan entre sus obreros una parte de sus beneficios. Prusia proh\u00edbe, a trav\u00e9s de una ley de 1839, el trabajo de los ni\u00f1os menores de 9 a\u00f1os. Los menores de 16 no pueden trabajar el domingo, y su jornada de trabajo se limita a 10 horas. Contrariamente a la ley inglesa de 1833, que no se aplicaba m\u00e1s que a la industria textil, la ley prusiana de 1839 se extiende a todas las empresas. En 1853, una nueva ley fija en 10 a\u00f1os la edad m\u00ednima exigida para poder trabajar en una f\u00e1brica o en una mina. En 1854, esta edad m\u00ednima se aumentar\u00eda a los 11 a\u00f1os y luego, en 1855, a los 12. Los menores de 14 a\u00f1os no trabajan, legalmente, m\u00e1s que 7 horas al d\u00eda y en adelante unos inspectores cuidar\u00e1n de que se aplicase la ley de 1853.En los Estados Unidos, a partir de 1848-1850, los diferentes Estados adoptar\u00e1n textos legislativos encaminados a reducir la jornada de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ser\u00eda imposible disociar el nacimiento y la evoluci\u00f3n del derecho laboral del movimiento obrero en general. La clase obrera no permaneci\u00f3 inactiva y su historia es la de una larga lucha cuya primera etapa fue la conquista del derecho brutal y la satisfacci\u00f3n dada a las reivindicaciones. Durante la primera mitad del siglo XIX recurrieron a menudo a la primera soluci\u00f3n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El &#8220;liberalismo&#8221; del capitalismo industrial, en sus comienzos, se centr\u00f3 esencialmente en las condiciones de contrataci\u00f3n de la mano de &#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":922,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1288,1289,1287],"class_list":["post-921","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-derecho-laboral","tag-libertad","tag-sindicalismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=921"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":924,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/921\/revisions\/924"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}