{"id":944,"date":"2025-10-17T07:56:00","date_gmt":"2025-10-17T07:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=944"},"modified":"2025-10-14T03:20:14","modified_gmt":"2025-10-14T03:20:14","slug":"las-crisis-y-los-ciclos-economicos-en-el-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/las-crisis-y-los-ciclos-economicos-en-el-siglo-xix\/","title":{"rendered":"Las crisis y los ciclos econ\u00f3micos en el siglo XIX"},"content":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n industrial permiti\u00f3 el crecimiento y desarrollo del sistema capitalista en los pa\u00edses occidentales. La acumulaci\u00f3n del capital transform\u00f3 las sociedades a costa de mutaciones econ\u00f3micas y sociales. Desde el nacimiento y el desarrollo del maquinismo, la producci\u00f3n total de los pa\u00edses industrializados no ha dejado de crecer a la vez que, de per\u00edodo en per\u00edodo, se modificaban las estructuras. La poblaci\u00f3n activa del sector primario se ha reducido progresivamente en beneficio, primeramente, del sector secundario, y, luego, del terciario, seg\u00fan el esquema anal\u00edtico de Colin Clark. Los fen\u00f3menos de crecimiento que nos obliguen a describir y a explicar las fluctuaciones, constituyen uno de los aspectos caracter\u00edsticos de la historia del capitalismo. Los movimientos \u201cc\u00edclicos\u201d y las \u201ccrisis\u201d ocupan un espacio importante en la teor\u00eda econ\u00f3mica y las controversias surgidas alrededor de estos temas no est\u00e1n completamente acalladas. Si se estudia el crecimiento global, de per\u00edodo en per\u00edodo, se pueden descubrir ciertas variaciones en el ritmo de crecimiento, pero la tendencia general (el trend) se mantiene en alza desde los inicios del capitalismo. Un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo permite observar unas fluctuaciones c\u00edclicas cuya periodicidad no es rigurosamente id\u00e9ntica pero cuyo car\u00e1cter c\u00edclico no deja lugar a dudas.<\/p>\n\n\n\n<p>En un estudio hist\u00f3rico de estas fluctuaciones, las dificultades surgen tanto por la multiplicidad de las variables observables como por la multiplicidad de los &#8220;ciclos&#8221; registrados por los diferentes autores. Se puede estudiar la evoluci\u00f3n de los precios (precios al por mayor, al por menor, tipos de inter\u00e9s, o la evoluci\u00f3n de las cantidades producidas. Por lo tanto, la medici\u00f3n de los ciclos se puede realizar con la ayuda de diversas variables y resulta particularmente interesante la superposici\u00f3n de los movimientos de los precios y de la producci\u00f3n. \u00bfExiste o no concordancia baja de los precios y las disminuciones de la producci\u00f3n? Este es el tipo de preguntas a las que han respondido los economistas y no de manera necesariamente an\u00e1loga. Adem\u00e1s, la teor\u00eda nos ense\u00f1a que existen varias categor\u00edas de ciclos: ciclos mayores, ciclos menores, ib\u00e9ricos, movimientos a largo plazo de los precios y trends seculares de los precios y de la producci\u00f3n. Resulta imposible presentar una evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de las fluctuaciones sin haber elegido un aparato anal\u00edtico. Es indispensable mostrar, antes que nada, c\u00f3mo estos diversos movimientos se superponen y se apoyan mutuamente; \u00e9ste ser\u00e1 nuestro primer objetivo. A continuaci\u00f3n, estudiaremos, a trav\u00e9s de las fluctuaciones c\u00edclicas, los principales aspectos de la evoluci\u00f3n de los precios y de la producci\u00f3n, reservando el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo para el per\u00edodo 1919-1939. Nos quedar\u00e1n por analizar las principales etapas del crecimiento econ\u00f3mico a partir del final de la segunda guerra mundial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">An\u00e1lisis te\u00f3rico de los trends y de los ciclos<\/h2>\n\n\n\n<p>En el marco de esta obra, nos es imposible entrar en el detalle de las controversias que han jalonado las investigaciones sobre las fluctuaciones de la actividad econ\u00f3mica, por lo que nos veremos obligados a adoptar, sin discutirlas, algunas definiciones lo m\u00e1s claras posibles, de los trends y de los ciclos. A pesar de las incertidumbres te\u00f3ricas, un aspecto fundamental de la historia de las fluctuaciones es incontestable: el desarrollo del capitalismo industrial ha venido acompa\u00f1ado por una gran inestabilidad. A los per\u00edodos de prosperidad y de expansi\u00f3n de la producci\u00f3n han sucedido per\u00edodos de depresi\u00f3n y de paro. A muy largo plazo, la tendencia de la producci\u00f3n (el trend) se ha mantenido en alza, mientras que el trend de los precios ha pasado por puntos de inversi\u00f3n de la tendencia. A corto y a medio plazo, las variables precios cantidades han oscilado, seg\u00fan un ritmo c\u00edclico, alrededor de los trends. La trilog\u00eda de Schumpeter contin\u00faa siendo la clasificaci\u00f3n m\u00e1s \u00fatil para la comprensi\u00f3n de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. Los tres ciclos superpuestos se designan por tres nombres propios: Kitchin, Juglar y Kondratieff.<\/p>\n\n\n\n<p>Cl\u00e9ment Juglar jug\u00f3 un papel de pionero al descubrir, en 1860, el movimiento c\u00edclico propiamente &#8220;crisis&#8221; que interrumpen las fases de expansi\u00f3n y ten\u00edan la apariencia de un proceso fisiol\u00f3gico, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Schumpeter. Se han dado numerosas explicaciones para justificar la recurrencia de estos bruscos frenazos, acompa\u00f1ados a menudo por p\u00e1nicos financieros, quiebras, huidas de capitales, por la r\u00e1pida extensi\u00f3n del paro y la ca\u00edda de los precios. Las teor\u00edas de la superproducci\u00f3n y del su consumo y las teor\u00edas monetarias fueron, antes de ocupar un lugar en el an\u00e1lisis m\u00e1s general de los ciclos, meras tentativas de explicaci\u00f3n de las crisis. La lista de las \u201ccrisis\u201d ha sido relativamente f\u00e1cil de establecer, y los autores no han mostrado grandes desacuerdos en la elecci\u00f3n de estas fechas, por otra parte, f\u00e1ciles de localizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cl\u00e9ment Juglar fue el primero en descubrir que las crisis se insertan en unos mecanismos m\u00e1s fundamentales de comportamiento c\u00edclico. Seg\u00fan su hip\u00f3tesis, los per\u00edodos de prosperidad estar\u00edan autom\u00e1ticamente seguidos por per\u00edodos de \u201cliquidaci\u00f3n\u201d de los fen\u00f3menos ligados a la prosperidad. Las crisis ocupar\u00edan los puntos de inversi\u00f3n de la tendencia, en una serie de oleadas sucesivas de expansi\u00f3n y de depresi\u00f3n.<br>El estudio hist\u00f3rico d\u00e9 los ciclos \u201cJuglar\u201d revel\u00f3 una periodicidad media del orden de ocho a\u00f1os o m\u00e1s, seg\u00fan los per\u00edodos observados. Alvin Hansen ha estimado que existieron doce \u201cciclos mayores\u201d en los Estados Unidos entre 1837 y 1937, cuya duraci\u00f3n media habr\u00eda sido de 8,33 a\u00f1os. Entre 1857 y 1937 esta media ser\u00eda de ocho a\u00f1os. El \u201cciclo mayor\u201d de Hansen es id\u00e9ntico al \u201cciclo Juglar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz de los trabajos de Juglar se pens\u00f3 que solamente exist\u00eda una categor\u00eda de movimientos c\u00edclicos. Sin embargo, en 1923, Joseph Kitchin, estudiando las estad\u00edsticas de los tipos de inter\u00e9s y de los precios al por mayor en Inglaterra y en los Estados Unidos, para el per\u00edodo 1890-1922, estableci\u00f3 la existencia de un \u201cciclo menor\u201d, m\u00e1s corto que el de Juglar.7 Al superponer los dos ciclos, el n\u00famero de dientes de sierra aumentaba y resultaba m\u00e1s f\u00e1cil distinguir los ciclos \u201cmayores\u201d de los ciclos \u201cmenores\u201d. Seg\u00fan los trabajos de Hansen 8 y de Burns v Mitchell, se cuentan en los Estados Unidos, entre 1867 y 1938, dieciocho ciclos econ\u00f3micos, de los cuales siete son &#8220;mayores&#8221; o de &#8220;Juglar&#8221; y once \u201cmenores\u201d. La periodicidad de los ciclos menores es de tres a\u00f1os y medio. Las interferencias de estas dos categor\u00edas de fluctuaciones c\u00edclicas se inscriben en los movimientos a largo plazo de los precios, que un autor alem\u00e1n, Spiethoff, descubri\u00f3 alrededor de 1920. Pero era el economista ruso N. D. Kondratieff quien iba a ofrecer el an\u00e1lisis m\u00e1s pertinente de estos movimientos largos, en un art\u00edculo publicado en alem\u00e1n en 1926 y traducido al ingl\u00e9s en 1935. 1\u00b0 Kondratieff establece la existencia de &#8220;oleadas\u201d sucesivas, de una duraci\u00f3n aproximada de cincuenta a\u00f1os, que comprenden una fase de alza y una fase de baja de los precios y de los tipos de inter\u00e9s. Las controversias sobre este punto se centran en las fechas de las inversiones de la tendencia y en la evoluci\u00f3n de las series cuantitativas en relaci\u00f3n con la evoluci\u00f3n de los precios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/2151295747-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-946\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/2151295747-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/2151295747-300x200.jpg 300w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/2151295747-768x512.jpg 768w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/2151295747.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Schumpeter ha realizado una s\u00edntesis de los tres an\u00e1lisis de Juglar, Kitchin y Kondratieff, presentando un modelo de fluctuaciones basado en la existencia de tres ciclos que denominaremos ciclo \u201ccorto\u201d o \u201cmenor\u201d (Kitchin), ciclo mayor o \u201cciclo econ\u00f3mico\u201d (Juglar) y \u201cmovimiento de larga duraci\u00f3n Kondratieff\u201d o tambi\u00e9n \u201cciclo largo\u201d seg\u00fan la terminolog\u00eda de Schumpeter. Nuestro an\u00e1lisis hist\u00f3rico se referir\u00e1 esencialmente a estos tres tipos de movimientos sin entrar en la cr\u00edtica de sus fundamentos te\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, debemos se\u00f1alar que esta trilog\u00eda no agota todas las categor\u00edas de fluctuaciones y de movimientos c\u00edclicos descubiertos. Entre los cielos mayores y los movimientos largos de Kondratieff, han sido localizados unos ciclos intermedios (\u201chiperciclos\u201d, seg\u00fan Henri Guitton y Gast\u00f3n Imbert). Estos \u201chiperciclos\u201d tienen una duraci\u00f3n de dieciocho a veintid\u00f3s a\u00f1os, y no siempre se han distinguido claramente de los movimientos Kondratieff. Los \u201cciclos de la construcci\u00f3n\u201d (building cycles) observados en Inglaterra y en los Estados Unidos tienen una duraci\u00f3n media de dieciocho a veintid\u00f3s a\u00f1os, y traducen las fluctuaciones de las construcciones de inmuebles, que no pueden dejar de influir sobre la actividad econ\u00f3mica general. Finalmente, el an\u00e1lisis a muy largo plazo permite distinguir la existencia de movimientos trends seculares de los precios y de las cantidades. En una primera aproximaci\u00f3n podemos admitir, con riesgo de simplificar la complejidad de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, que los movimientos Kondratieff se apoyan sobre el trend secular, mientras que los ciclos Juglar se apoyan sobre las diversas fases de alza o de baja de los precios de la obra Mouvements de longue dur\u00e9e Kondratieff, de la que tomamos el esquema siguiente.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n industrial permiti\u00f3 el crecimiento y desarrollo del sistema capitalista en los pa\u00edses occidentales. 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