{"id":949,"date":"2025-10-20T14:59:00","date_gmt":"2025-10-20T14:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=949"},"modified":"2025-10-22T15:15:40","modified_gmt":"2025-10-22T15:15:40","slug":"los-comienzos-del-sindicalismo-obrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/los-comienzos-del-sindicalismo-obrero\/","title":{"rendered":"Los comienzos del sindicalismo obrero"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>En Inglaterra<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los comienzos del sindicalismo, en Inglaterra y en el Continente, fueron el resultado de varios movimientos que no siempre estuvieron vinculados con el desarrollo del maquinismo. En una primera etapa, las uniones y asociaciones obreras defender\u00e1n las guiadas y corporaciones de oficios que limitaban la funci\u00f3n empresarial, pero proteg\u00edan a la mano de obra. Los reglamentos consuetudinarios determinaban las condiciones del aprendizaje y la importancia relativa del n\u00famero de aprendices con respecto al n\u00famero de obreros en cada oficio. En Inglaterra, el Statute of Artificers de 1563 ofrec\u00eda garant\u00edas cuyo car\u00e1cter maltusiano se hizo patente a partir del momento en que los inventos t\u00e9cnicos permitieron aumentar los medios de producci\u00f3n. Los patronos pedir\u00e1n la suspensi\u00f3n de estos antiguos reglamentos, mientras que los obreros intentar\u00e1n defenderse contra el auge de los aprendices cada vez m\u00e1s buscados por los patronos. La extensi\u00f3n de las m\u00e1quinas reduce poco a poco las cualificaciones personales requeridas: se comprob\u00f3, por ejemplo, que la adopci\u00f3n de la lanzadera volante permit\u00eda aprender a tejer mucho m\u00e1s r\u00e1pidamente que con los antiguos telares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A finales del siglo XVIII, se multiplican las asociaciones y uniones de trabajadores en la industria textil inglesa: obreros sastres, tejedores, y peinadores de lana, sombreros, papeleros, se agrupan para defender sus intereses. Tomemos el ejemplo de la &#8220;Comunidad de los Obreros de la lana&#8221; fundada en 1796: percibe cotizaciones que proporcionan los fondos necesarios para financiar su acci\u00f3n. Puede tambi\u00e9n renunciar ante el Parlamento y pagar a sus abogados. Pero tambi\u00e9n utiliza medios de represi\u00f3n contra sus propios miembros, no dudando en emplear la violencia si \u00e9stos no obedecen las \u00f3rdenes que reciben. Los que dejan la asociaci\u00f3n se exponen a brutales represalias. De este modo, vemos nacer ciertas t\u00e1cticas que orientar\u00e1n el sindicalismo anglosaj\u00f3n hacia el sistema de <em>closed<\/em> <em>shop,<\/em> es decir, del monopolio de la oferta de trabajo. Pero a finales del siglo XVII nos encontramos muy lejos de esta etapa ya que el Parlamento brit\u00e1nico va a reaccionar violentamente contra la agitaci\u00f3n obrera prohibiendo las \u201ccoaliciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La actitud de los obreros frente a las primeras m\u00e1quinas no hace sino incitar a\u00fan m\u00e1s a las autoridades por el camino de la represi\u00f3n. El miedo al paro provoc\u00f3 reacciones \u201cmecanoclastas\u201d y las destrucciones de m\u00e1quinas se multiplicaron tanto en el continente como en Inglaterra donde el movimiento de los \u201cludditas\u201d adquiri\u00f3 proporciones inquietantes entre 1811 y 1812. La violencia obrera fue provocada a la vez por el miedo a las m\u00e1quinas y por la miseria debida al alza de los precios y a las dificultades de avituallamiento resultado de las guerras napole\u00f3nicas. El 5 de abril de 1799, el Parlamento se encuentra con una petici\u00f3n de los constructores de molinos pidiendo protecci\u00f3n ante una &#8220;peligrosa coalici\u00f3n&#8221; obrera formada contra ellos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de junio de 1799, William Pitt presenta un proyecto de ley que ser\u00e1 r\u00e1pidamente votado bajo el nombre de <em>workmen &#8216;s<\/em> <em>combination<\/em> bill. Con esta ley quedar\u00e1 prohibida y se reprimir\u00e1 cualquier forma de &#8220;coalici\u00f3n&#8221;. El pre\u00e1mbulo de la ley precisa: &#8220;Sabido que un gran n\u00famero de obreros y jornaleros, en diversas partes del reino, han intentado, mediante reuniones y comisiones ilegales obtener un aumento de salarios y perseguir otros fines ilegales, imponiendo a los culpables un castigo r\u00e1pido y ejemplar&#8221;, pero si votamos esta ley nunca estos hombres podr\u00e1n con todos los salarios de que prev\u00e9 Lord Holland subray\u00f3 tambi\u00e9n los riesgos de abuso debidos a la ausencia en el juicio de eventuales coaliciones. &#8220;Imaginemos el caso de uno de esa magistrada que, como vecino otro empresario, magistrado como \u00e9l; vean qu\u00e9 servicios tan especiales trabajos forzados a aquellos de sus obreros que no se sometieron a sus condiciones una verdadera persecuci\u00f3n contra las asociaciones obreras. Al no poderse unir para defender sus derechos, los obreros continuar\u00e1n centrando la ley de 1799.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia 1822, Francis Place, un sastre, inici\u00f3 una campa\u00f1a en favor de estudiar las condiciones de trabajo de los obreros. El informe de esta comisi\u00f3n fue favorable al derecho de coalici\u00f3n que fue votado por el Parlamento.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1825, los patronos toman conciencia de nuevo de los peligros de la acci\u00f3n sindical debido a las huelgas que van multiplic\u00e1ndose. El gobierno designa una nueva Comisi\u00f3n esencialmente compuesta por tories. Gracias a la atenci\u00f3n de Placer y a las presiones de las masas obreras que intentan hacer o\u00edr sus voces, el nuevo texto adoptado por el Parlamento, sin ser tan liberal como el primero, reconoce el derecho de asociaci\u00f3n a los obreros. Las uniones no pueden ser titulares de derechos civiles y comerciales, pero son admitidas en las negociaciones colectivas. M\u00e1s de medio siglo antes que Francia, Inglaterra concede as\u00ed a sus obreros el derecho de asociaci\u00f3n. Durante la depresi\u00f3n de los a\u00f1os 1827-1836 las asociaciones se multiplican, pero son demasiado numerosas y demasiado d\u00e9biles para ser eficaces. Robert Owen inducir a los obreros a agruparse en un \u00fanico sindicato que ver\u00e1 la luz en 1834.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta great <em>consolidated<\/em> <em>Trade<\/em> <em>Union<\/em> reunir\u00e1 a 500.000 miembros en algunas semanas. El gobierno reacciona violentamente aplicando una ley de 1797 que proh\u00edbe prestar juramento de obediencia a una sociedad ilegal. En un pueblo de Dorset, Tolpuddle, 6 jornaleros agr\u00edcolas que se hab\u00edan adherido a la <em>Trade<\/em> <em>Union<\/em> son condenados a 7 a\u00f1os de deportaci\u00f3n. Los patronos obligan a los obreros, en el momento de firmar el contrato, a comprometerse a no adherirse a la Uni\u00f3n. \u00c9sta desaparece en 1835, un a\u00f1o despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"552\" height=\"368\" src=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sobrehistoria-los-origenes-del-movimiento-obrero-socialismo-utopico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-951\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sobrehistoria-los-origenes-del-movimiento-obrero-socialismo-utopico.jpg 552w, https:\/\/observadoreconomico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/sobrehistoria-los-origenes-del-movimiento-obrero-socialismo-utopico-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 552px) 100vw, 552px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Bajo la influencia de hombres tales como Robert Owen y el irland\u00e9s O&#8217;Connor, la acci\u00f3n obrera entrar\u00e1 en el terreno pol\u00edtico con el \u201cchartismo\u201d. El 8 de mayo de 1838, la &#8220;Asociaci\u00f3n de Trabajadores&#8221; <em>(Working<\/em> <em>Men &#8216;s<\/em> <em>Association)<\/em> publica la &#8220;Carta del Pueblo&#8221;. Esta carta contiene los principios de la democracia pol\u00edtica que debe conducir seg\u00fan sus promotores al socialismo. La democracia pol\u00edtica y la democracia social deben darse paralelamente y la primera reivindicaci\u00f3n de los trabajadores es el sufragio universal. Los cartistas organizan grandes asambleas obreras que a veces llegan hasta el mot\u00edn y la huelga.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1851 y 1875 fueron desarroll\u00e1ndose los sindicatos por oficios. Integr\u00e1ndose en el sistema capitalista que ya no intentar\u00e1n derribar. Las Uniones quieren ayudar a sus miembros de la manera m\u00e1s eficaz y procurarse que puedan vender su fuerza de trabajo al precio m\u00e1s elevado posible, teniendo en cuenta las condiciones del mercado. Es pues necesario obligar, en la medida de lo posible, a todos los obreros a adherirse a las Uniones y a pagar una cotizaci\u00f3n. A cambio, se benefician de los fondos de socorro mutuo en caso de enfermedad o de paro. Para que sus gestiones se vean culminadas por el \u00e9xito, los jefes sindicalistas entran en di\u00e1logo con los patronos acabando por adquirir una mentalidad de empresarios. El sindicalismo ingl\u00e9s y americano de hoy d\u00eda lleva claramente la marca de esta orientaci\u00f3n tomada a mediados del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>Al lado del movimiento sindical se desarroll\u00f3, en Inglaterra, el movimiento cooperativo: en 1844 un grupo de obreros, disc\u00edpulos de Robert Owen, fundan los \u201cPioneros Equitativos de Rochdale&#8221; en Lancashire y formulan las reglas fundamentales en las que se inspirar\u00e1 en el futuro todo el movimiento cooperativo. El desarrollo de las cooperativas de consumo en Inglaterra orientar\u00e1 la estructura de la red de distribuci\u00f3n en un sentido desfavorable a los peque\u00f1os comerciantes, pero favorable para la estabilidad de los precios y para los consumidores. La econom\u00eda francesa no pudo beneficiarse de un impulso de este tipo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Francia<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Igual que en Inglaterra, el derecho de asociaci\u00f3n est\u00e1 prohibido en Francia a fines del siglo XVI y la acci\u00f3n sindical est\u00e1 condenada. Pero las razones de esta prohibici\u00f3n se relacionan m\u00e1s con las ideas del siglo XVII y de la Revoluci\u00f3n de 1789 que con la presi\u00f3n de las transformaciones econ\u00f3micas que por aquel entonces todav\u00eda no hab\u00edan alcanzado el estadio de la revoluci\u00f3n industrial propiamente dicha: es la reacci\u00f3n contra los reglamentos de Colbert y las corporaciones lo que anima, en sus comienzos, a los promotores de la abolici\u00f3n. Turgot, partidario del liberalismo econ\u00f3mico, hab\u00eda suprimido las cofrad\u00edas, maestros y corporaciones por un edicto de 1776. Pero ante las protestas de los interesados hubo que establecer los unos meses m\u00e1s tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>La Revoluci\u00f3n de 1789 aboli\u00f3 todas las trabas que el<em> Ancien<\/em> <em>R\u00e9gime<\/em> hac\u00eda soportar a la libertad individual. La ley Alarde de 2-17 de marzo de 1791 proclama la libertad del comercio y de la industria y suprime \u201ctodos los privilegios de profesi\u00f3n bajo cualquier denominaci\u00f3n\u201d. La ley de Le Chapelier de 14-17 de junio de 1791, suprime las corporaciones y proh\u00edbe las asociaciones. El contrato de trabajo no puede ser m\u00e1s que un contrato individual y la libertad te\u00f3rica de las partes es total. Como los obreros ingleses, los obreros franceses fueron los que tuvieron que pagar las consecuencias de este liberalismo individual. A\u00f1adamos que la ley se decantaba a favor de los patronos y que el obrero parec\u00eda de 1746 cada obrero deb\u00eda poseer su cartilla. Esta norma, suprimida en 1791, se res-policial de los obreros. Abandonada en la pr\u00e1ctica durante la Restauraci\u00f3n, volvi\u00f3 a adquirir vigencia bajo el Segundo Imperio con la ley de 22 de junio de 1854.<\/p>\n\n\n\n<p>bajo su palabra por lo que se refiere a las cuotas de salarios, al pago del salario del de agosto de 1565 para que se deroga esta disposici\u00f3n y se reconociese la igual. Comuna de Paris, In de una serie de luchas y de levantamientos, seguidos de sanirent meis el derecho de huelga. Pero no fue hasta 1884 cuando se admiti\u00f3, a partir de 1864, la asociaci\u00f3n continuaba si\u00e9ndolo. El sindicalismo franc\u00e9s, al igual que el sindicalismo alem\u00e1n, estuvo profundamente capitalista. Sin embargo, los reformistas y los revolucionarios llegaron finalmente al acuerdo de separar la acci\u00f3n puramente pol\u00edtica de la acci\u00f3n sindical. En 1906, la Con<em>f\u00e9d\u00e9ration G\u00e9n\u00e9rale <\/em>du Travail fundada en Limoges en 1895-rehus\u00f3 aliarse directamente con el<em> Parti Socialiste<\/em> Unifi\u00e9. Lo que no impidi\u00f3 a la C. G. T. precisar, en el art. 2. \u00b0 de sus estatutos, que agrupa &#8220;a todos los trabajadores conscientes de la lucha a sostener para la desaparici\u00f3n de patronos y asalariados\u201d. Tambi\u00e9n se afirma que el movimiento sindical realizar\u00e1 la revoluci\u00f3n a trav\u00e9s de la huelga general: \u201cEl sindicato, actualmente grupo de resistencia, ser\u00e1 en el futuro el grupo de producci\u00f3n y de distribuci\u00f3n, base de la reorganizaci\u00f3n social&#8221;. Por \u00faltimo, la C.C.T. es antimilitarista y afirma con Marx que los \u201ctrabajadores no tienen patria\u201d. \u201cA la declaraci\u00f3n de guerra, los trabajadores deben responder con una declaraci\u00f3n de huelga general revolucionaria\u201d. Estas eran las posiciones de la C.G.T. antes de 1914. Muestran perfectamente la herencia socialista y revolucionaria que marca el sindicalismo franc\u00e9s y lo distingue del socialismo brit\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<p>En Alemania, el sindicalismo socialista fue preponderante a partir de la fusi\u00f3n entre los lasallistas y los marxistas en el congreso de Gotha en 1875. Hay que esperar sin embargo a 1881 para que la acci\u00f3n sindical sea plenamente tolerada.<\/p>\n\n\n\n<p>Al lado de los socialistas exist\u00eda una tendencia liberal que quer\u00eda trasplantar a Alemania el sistema de agrupaci\u00f3n que hizo de los obreros ingleses los obreros mejor remunerados y considerados de Europa. \u201cA ra\u00edz de una serie de fricciones entre pol\u00edticos y dirigentes sindicales, el sindicalismo alem\u00e1n adoptar\u00eda, hacia fines del siglo XIX, una t\u00e1ctica m\u00e1s pr\u00f3xima de la t\u00e1ctica reformista de las <em>Trade-Unions<\/em> inglesas que de la t\u00e1ctica revolucionaria. Surg\u00eda una divisi\u00f3n del trabajo entre el partido que se esforzaba por conquistar el poder y el sindicato que se ocupaba de mejorar el nivel de vida de los obreros. Entre ambas direcciones, a menudo incompatibles, todav\u00eda hoy los responsables sindicales pueden buscar su camino.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores, fundada en Londres el 23 de septiembre de 1864, se enfrent\u00f3 al mismo problema de orientaci\u00f3n. Las <em>Trade-Unions<\/em> brit\u00e1nicas y los proudhonianos franceses deseaban la emancipaci\u00f3n de los trabajadores por la educaci\u00f3n, el mutualismo y las reivindicaciones econ\u00f3micas. Pero Karl Marx no separaba lo econ\u00f3mico de lo pol\u00edtico. En su discurso inaugural a la A.I.T. El 28 de septiembre de 1864 declaraba: &#8220;La gran tarea de las clases trabajadoras es la de conquistar el poder pol\u00edtico\u201d. Redactor \u00e9l mismo de los estatutos de la A.I.T., precis\u00f3 su pensamiento y su t\u00e1ctica en el art. 7.\u00b0, a: \u201cEn su lucha contra el poder colectivo de las clases poseedoras, el proletariado no puede actuar como clase m\u00e1s que constituy\u00e9ndose \u00e9l mismo en un partido pol\u00edtico distinto, opuesto a todos los antiguos a trav\u00e9s de la lucha econ\u00f3mica, debe servir tambi\u00e9n de palanca en manos de esta clase en su lucha contra el poder pol\u00edtico de sus explotadores. &#8220;Puesto que los amos de la tierra y del capital se amparan siempre en sus privilegios pol\u00edticos para defender y perpetuar sus monopolios econ\u00f3micos y someter al trabajo. \u00d3ptica marxista, el sindicalismo deber\u00eda integrar la acci\u00f3n econ\u00f3mica y la acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Inglaterra Los comienzos del sindicalismo, en Inglaterra y en el Continente, fueron el resultado de varios movimientos que no &#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":950,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[713,1296,1287],"class_list":["post-949","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-inglaterra","tag-obreros","tag-sindicalismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=949"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":952,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/949\/revisions\/952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}