{"id":992,"date":"2025-11-10T13:58:00","date_gmt":"2025-11-10T13:58:00","guid":{"rendered":"https:\/\/observadoreconomico.com\/?p=992"},"modified":"2025-11-12T02:05:51","modified_gmt":"2025-11-12T02:05:51","slug":"crisis-de-1882-y-ciclo-1876-1885","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/historia-economica\/crisis-de-1882-y-ciclo-1876-1885\/","title":{"rendered":"Crisis de 1882 y ciclo 1876-1885"},"content":{"rendered":"<p>La recuperaci\u00f3n no se manifiesta en Europa hasta 1878-1879, mientras que en los Estados Unidos se inicia a partir de comienzos de 1877 y culmina en 1882. El \u00edndice de la producci\u00f3n de bienes duraderos se halla en esta fecha alrededor de 49 (1899=100; 1872=31).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De 1882 a 1855, los Estados Unidos sufren una depresi\u00f3n que no durar\u00e1 m\u00e1s que tres a\u00f1os. Este ciclo de 9 a\u00f1os se caracteriza, pues, por una expansi\u00f3n m\u00e1s larga que la depresi\u00f3n, a pesar de situarse en la fase de baja Kondratieff.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El auge de 1879-1882 es particularmente sensible en Francia. El aumento de las emisiones de valores industriales es verdaderamente espectacular, pasando d 350 millones de francos durante el primer semestre de 1879 a 1.748 millones durante el primer semestre de 1880, y a 4.000 millones para el total del a\u00f1o,33 Es un per\u00edodo de grandes obras p\u00fablicas: el plan Freycinet prev\u00e9 un gasto de unos 5.000 millones de francos con vistas a ampliar la red ferroviaria, las v\u00edas navegables y mejorar los puertos. Estos gastos deben repartirse entre los presupuestos de los a\u00f1os 1878 a 1890.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la ley de 11 de junio de 1880 pretende alentar la construcci\u00f3n de ferrocarriles de inter\u00e9s local. Los bancos de negocios juegan de nuevo un papel muy activo en la atracci\u00f3n del ahorro familiar para invertirlo en la industria. La disminuci\u00f3n del ritmo de las obras p\u00fablicas y el crac de la \u201cUni\u00f3n gen\u00e9rale&#8221; desatan la crisis de 1882. Igual que en 1866, con Overend Gurney, y que, en 1873, con Jay Cooke, nos encontramos de nuevo con el naufragio de un gran banco. En su quiebra arrastra a un gran n\u00famero de empresas industriales y de bancos de menor importancia. Sociedades de cr\u00e9dito que hab\u00edan invertido imprudentemente en la industria, en adelante no ser\u00e1n m\u00e1s que bancos comerciales. \u00c9sta es la decisi\u00f3n que adopta el<em> <\/em>Cr\u00e9dit Lyonnais a ra\u00edz de la retirada masiva de dep\u00f3sitos (alrededor de la mitad).<\/p>\n\n\n\n<p>La bolsa de Nueva York es alcanzada por la crisis en 1884, y 404 bancos nacionales, sobre un total de 3.261, se ven arrastrados a la quiebra. En los Estados Unidos, como en Europa, el paro se extiende y la miseria vuelve a andar por sus fueros.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La recuperaci\u00f3n no se manifiesta en Europa hasta 1878-1879, mientras que en los Estados Unidos se inicia a partir de &#8230;<\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":993,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1266],"tags":[1248,427,1272],"class_list":["post-992","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-economica","tag-crisis","tag-europa","tag-francia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/992","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=992"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/992\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":994,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/992\/revisions\/994"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/993"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=992"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=992"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observadoreconomico.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=992"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}