A través de sus distintas formas, el crédito resulta imprescindible financiar la expansión de las operaciones de necesaria, sino también porque de este modo se explotación si el costo eleva el rendimiento d de los capitales ajenos (crédito) es inferior al dividendo con que se retribuye a los capitales aportados por posesorios. Supóngase que con$ 100.000 de capital se obtiene un beneficio de $ 10.000, o sea, un 10%, puede elevarse a $ 15.000, con lo cual ha de cremento de los recursos se consigue mediante el crédito, a un interés del 7%, el beneficio neto reducirá de $ 15.000 a $ 11.500, pero la utilidad neta ha de aumentar al 11,5 %. Este ejemplo demuestra, pues, cuál es la razón que induce a recurrir al crédito para acrecentar el beneficio de los capitales propios. En consecuencia, cuando la relación entre el total de deudas a cargo de la empresa y su capital sea más bien baja, ello puede indicar que las inversiones propias son excesivas, ya que, si éstas se redujeron y se incrementa el pasivo, el rendimiento de la empresa sería superior, siempre que la tasa de interés de las deudas fuera menor que la tasa de beneficio. Por lo tanto, un capital excesivo puede significar que no se aprovechan en toda su amplitud las posibilidades del crédito. Claro está que la utilización del crédito no puede tener una expansión indefinida, por las siguientes razones:
1. El volumen de crédito que se concede a una empresa está limitado por la garantía patrimonial ofrecida a los acreedores.
2. El índice de endeudamiento, que proviene de la relación entre los compromisos a cargo de la empresa y su capital propio, no debe ser muy alto, porque ello puede provocar dificultades financieras de consideración.
3. Los intereses y comisiones a que da lugar el uso del crédito pueden reducir notablemente los resultados de la explotación. De acuerdo con estos principios, al promover la posible utilización del crédito de terceros, a fin los Órganos de las Empresas y sus Funciones Toda empresa debe organizarse sobre bases la mayor eficiencia. Como es natural, los sistemas de organización pueden variar de una empresa a otra, según el objeto de explotación y la magnitud o dimensión física de cada una; pero no obstante es posible fijar ciertos principios de aplicación general.
Encarece el estudio de la organización interna de las empresas tomando como caso típico los establecimientos fabriles. Y para comenzar es necesario tener presente que en toda empresa industrial deben cumplirse las siguientes funciones:
a. Productivas.
b. Comerciales.
c. Financieras.
d. Contables.
e. Administrativas.
La función productiva es fundamental, puesto que constituye la razón de ser de la empresa fabril. Comprende todos los aspectos técnicos del establecimiento industrial, de los cuales los más importantes son los siguientes:
a. Determinación de los procesos de producción, a fin de lograr el más alto rendimiento posible, con la mejor calidad y al más bajo costo.
b. Emplazamiento de las máquinas e instalaciones para que los procesos de producción se desarrollen según un orden racional o lógico, sin entorpecimientos o dilaciones.
c. Aprovisionamiento de los bienes instrumentales, materias primas y materiales secundarios, indispensables para que la fábrica pueda trabajar a un alto nivel de producción.
d. Utilización de personal obrero experto o suficientemente capacitado.
e. Programación o planeamiento de la producción para prever con la debida anticipación todas las necesidades de la fábrica en cuanto a materias primas, materiales, máquinas, herramientas, instalaciones y personal obrero. Si no se procede de este modo se corre el riesgo de no poder satisfacer en el momento oportuno esas necesidades, con lo cual ha de disminuir la producción, y en consecuencia las ventas y beneficios de la empresa.
f. Control del desarrollo de la producción. Es de la mayor importancia controlar si la producción se realiza conforme a los programas trazados y de acuerdo con los procedimientos técnicos de elaboración que se hayan aprobado. Este control debe efectuarse de modo permanente, puesto que, si se vulneran los programas y procedimientos fabriles, ello ha de redundar en perjuicio del volumen y de la calidad de la producción, con grave detrimento para las ventas y resultados del establecimiento.
g. Control cualitativo. La calidad de los productos elaborados debe ser controlada sistemáticamente, a efectos de mantener el prestigio de la empresa y de sus mercancías e impedir la reducción de las ventas, tal como podría suceder si se descuidara la calidad de la producción.
h. Control cuantitativo de materias primas y materiales y de productos elaborados.
Los depósitos y almacenes cumplen la función de guardar y custodiar estos bienes y se encargan de su entrega, para la producción los primeros y para la venta los últimos. Si no se ejerce sobre el stock un control adecuado, es muy posible que ocurran pérdidas, roturas o sustracciones, en perjuicio de la empresa. Las funciones comerciales son una consecuencia natural e inmediata de las funciones productivas, en la entrega de las mercaderías y otras de este y en general comprenden estas dos finalidades:
a. Creación de la demanda. Toda empresa debe adoptar las providencias necesarias para crear entre los consumidores y clientes potenciales el interés o el deseo de comprar sus productos. La actividad que se desarrolla para crear la demanda de los consumidores se denomina promoción de ventas. A este respecto la propaganda cumple una misión de particular relieve para la atracción de la clientela; pero, además, pueden adoptarse otras medidas tendientes a fomentar las ventas, como, por ejemplo, reducción de precios, concesión de descuentos, otorgamiento de créditos, facilidades tipo.
b. Realización de las ventas. La función de vender requiere una organización eficiente y en armonía con la capacidad productiva de la empresa. Sucursales, distribuidores mayoristas, representantes, agentes, viajantes, corredores o minoristas son las vías utilizadas con mayor frecuencia para la realización material de las ventas. Lógicamente, ello exige un personal capacitado en la materia, pues de lo contrario no ha de lograrse un alto volumen de negocios.

La financiación de las operaciones de compras, producción y ventas constituye un problema de suma importancia en toda empresa. Además, hay que tener presente que las ventas no siempre se realizan al contado, puesto que la concesión de crédito a la clientela está muy arraigada como arma para la promoción de los negocios. Por todo ello resulta de absoluta necesidad contar con capitales propios abundantes y con un margen amplio de crédito bancario y comercial, que permitan el normal desenvolvimiento de la empresa, sin angustias o apremios financieros.
La contabilidad, por sus finalidades, cumple también una importante misión en los establecimientos fabriles y comerciales. Permite controlar, hasta en sus menores detalles, todo el patrimonio de la empresa, el desarrollo de la explotación, los costos de producción y los ingresos provenientes de las ventas. Sin exageración alguna, puede afirmarse que si se carece de esta valiosa información no ha de ser posible dirigir con acierto una empresa industrial o comercial, cualesquiera que sean su magnitud y su objeto. Por último, la función administrativa es fundamental en cuanto al gobierno y la dirección de toda firma. Por supuesto, ello no significa que sólo el personal superior realice funciones administrativas. También intervienen en ellas jefes de categoría inferior y personal subalterno, ocupados en tareas relacionadas con la dirección o gobierno de la empresa. La organización de una empresa industrial, constituida bajo la forma de sociedad anónima, de acuerdo con las funciones que se han estudiado precedentemente, puede ser apreciada mediante el esquema que se incluye en la siguiente página.
