El plan y la política de estabilización

Quedan por señalar las contradicciones aparecidas entre los objetivos del plan de desarrollo (IV Plan y luego V Plan) y la política de estabilización. Hoy parece evidente que con el fin de conseguir el equilibrio monetario interno y reforzar de esta manera la competitividad francesa en el exterior, el “Plan” de Estabilización ha terminado bloqueando el crecimiento creando en los sectores en retroceso, como el textil, o en ciertas regiones sub equipadas como el Oeste de Francia, un paro cada vez más importante y más persistente. Este conflicto entre planificación del desarrollo y las exigencias del equilibrio monetario se evoca generalmente en términos de política. Así parece cierto que la “izquierda”, en un sentido muy amplio del término, antepone el crecimiento y el progreso social a un cierto equilibrio monetario. Los hombres de “derechas”, por el contrario, estarían más preocupados por la estabilidad monetaria, aunque sin rechazar el progreso social del que afirman que la condición primera es la estabilidad de los precios.

El análisis económico, que se propone en primer lugar explicar los mecanismos, no debe dejarse invadir por esta clase de debate que pertenece más a la política que a la economía. 

El análisis científico nos enseñará que el crecimiento inflacionista no puede durar indefinidamente ya que compromete gravemente la competitividad de las empresas en los mercados exteriores. Los países que marchan a la cabeza en el aumento de los precios están condenados a las devaluaciones sucesivas y minan la confianza en su moneda: Francia ha experimentado esta situación en varias ocasiones después de la primera guerra mundial. Los países que, a la inversa, aplican durante un largo período una política deflacionista tendente a defender en primer lugar la estabilidad monetaria, condenan su economía al estancamiento o al menos a un débil crecimiento. Gran Bretaña ha experimentado esta situación a partir de 1955. Francia podría correr la misma suerte si la presión del Plan de Estabilización no se relajará en 1965. Entre estos dos límites hay que encontrar las condiciones del máximo crecimiento compatible con el equilibrio monetario. Se trata a la vez de una cuestión de investigación económica y de elección política iluminada por los resultados de esta investigación.

Desde hace poco tiempo, y bajo el pretexto de la integración en el Mercado Común o de librecambio internacional, ciertos medios del mundo de los negocios. Antes de los medios más selectivos y el objetivo permanente será, de hecho, por un “Plan de Estabilización”, habría que buscar los medios. Esto es lo que ha intentado hacer la Comisaría general francesa del Plan tal como se indica claramente en el propio texto del IV Plan. La elección que se ha hecho de una tasa de crecimiento del producto interior bruto del 24% es, desde este punto de vista, una decisión esencial que compromete la política económica y monetaria de los próximos años. Claro que esta tasa, una vez definida, no resulta inmutable… Pero no por eso el Plan deja de fijar, de manera difícilmente reversible, una gran parte de las inversiones del país. En pocas palabras, comunica a la economía un ritmo general que resulta perjudicial, si no imposible, rectificar. Por ello las implicaciones financieras de esta elección han debido ser cuidadosamente sopesadas”.

Con dos años de anticipación, los autores del IV Plan ponían en guardia al gobierno contra los riesgos de un frenazo demasiado brusco de la tasa de crecimiento. François Perroux ha tratado de este posible conflicto. El primero elige e intenta alcanzarlos objetivos propios de un orden económico propuesto a toda la nación; el segundo procura los medios financieros y monetarios o por el contrario, preocupado por sus propios objetivos, impone al Plan las correcciones, las refundiciones y, eventualmente, las reelaboraciones profundas que cambian su misma estructura. Cuando la Inglaterra conservadora descubre los méritos de la planificación francesa durante el coloquio organizado en el National Institute for Economic and Social Research de Londres, en abril de 1961, uno podría preguntarse por qué ciertos economistas ingleses se interesan por una experiencia herética en relación con los dogmas de la economía de mérito este coloquio: fueron más bien los resultados relativamente satisfactoria. Plan el que estimó que el éxito global de la economía francesa era, en parte, el resultado de los esfuerzos coordinados en el Plan de los agentes económicos; los expertos británicos fueron también de la misma opinión. Por el contrario, la ausencia de Plan en Gran Bretaña llevó a ciertos “rebeldes” a preguntarse si no existía alguna relación entre esta falta de Plan y el cuasi estancamiento económico. Fue, finalmente, el gobierno conservador quien instauró las bases de un sistema de planificación flexible al crear el National Economic Development Council.

La planificación en un régimen capitalista es una experiencia paradójica. Constituye, sin embargo, el fundamento de la creación colectiva que debe apoyarse, a la vez, en la labor de investigación y en el diálogo de los agentes económicos. El Estado tiene actualmente los medios de avanzar una nueva etapa adoptando una verdadera política de rentas que “sería no solamente injusto sino irreal e ilusorio querer reducir a las dimensiones exclusivas de una política de salarios” La elaboración de esta política abriría un camino hacia la compatibilidad del crecimiento y del equilibrio monetario, a condición de que no se redujese a un simple bloqueo de los salarios. Sigamos sobre este punto a Pierre Massé que es muy explícito: “El Plan francés ha conseguido conciliar en un grado bastante considerable, desde hace quince años, en el campo de la producción, una política nacional de objetivos con la libertad de mercado de los bienes y servicios. ¿No se puede buscar, por el mismo camino, la conciliación entre una política de rentas y la libertad de los convenios individuales y colectivos?… El camino abierto por el Plan es el del diálogo prolongado por el contrato… Las dificultades son inmensas. Pero no podemos reducirlas poco a poco mediante el diálogo, este espíritu de diálogo que, según la admirable expresión de Francois Perroux: ‘Reserva a la verdad y a la justicia la posibilidad de invadir las conciencias de los que luchan’”

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.