Al ser el alza de precios más rápida en Francia que en el extranjero, el gobierno se ve obligado a devaluar el franco en varias ocasiones. Estas razones estructurales, el déficit de la balanza de pagos francesa se concibió, lo que es seguro es que una sobrevaluación de la moneda nacional no podría menos que aumentar las dificultades de exportación. Para librarse cambiaba oficialmente a 176,25 F y el dólar a 43.8 F. En noviembre de 1944, un primer “ajuste” provisional colocó la libra a 200 F y el dólar a 49,625 F. Este desplazamiento es insuficiente para restablecer la paridad de los precios franceses y extranjeros y el de diciembre de 1945 se devalúa el franco: la libra pasa a valer 480 F y el dólar 119,11.
Después de esta fecha, el avance de los precios franceses prosigue. Las exportaciones se ven frenadas mientras que los recursos son atraídos por la demanda interior, que es ampliamente excedentaria con respecto a l capacidades de producción. Los mercados en los que los vendedores son los amos y en los que las escaseces crean largas filas de clientes no son precisamente los que incitan a las empresas a hacer un esfuerzo con el fin de exportar. La producción está vendida de antemano y no existe competencia. Además, el mercado negro de divisas desvía una parte de las ganancias francesas en monedas extranjeras, cada vez más imprescindibles para pagar las importaciones. Por ello, el gobierno crea un mercado libre de cambios al mismo tiempo que devalúa el franco en un 80% el 26 de enero de 1948: la libra se valora a 864 F y el dólar a 214,39 F. El mercado libre de cambios está alimentado por la mitad del producto de las exportaciones y por la totalidad de las divisas procedentes de las transacciones invisibles y de los movimientos de capitales. Los tipos vigentes en este mercado se hallan muy por encima de los tipos oficiales, y el dólar se cotiza a más de 300 F. Esta nueva devaluación camuflada suscita una serie de protestas por parte de Gran Bretaña y del Fondo Monetario Internacional. Seguramente favoreció las exportaciones francesas hacia la zona del dólar.
Se practicaron nuevos retoques al régimen de cambios en marzo de 1948, octubre de 1948 y abril de 1949. Es en octubre de 1948 cuando la cotización de la libra pasa a 1.062 F. En el momento de las devaluaciones generales de septiembre de 1949 se abandonan los tipos de cambio múltiples y se fija el cambio de libra a 980 F y el del dólar a 350 F. En la inflación de 1946 a 1949, el aumento de los precios interiores condujo a sucesivas devaluaciones, contrariamente a lo ocurrido en el período 1919-1926 cuando la baja del tipo de cambio provocaba el alza de precios. Es cierto que en esta época el mercado de cambios era libre y el proceso hubiera sido probablemente idéntico entre 1946 y 1949 de no haber existido el control de los cambios.
Estos ajustes monetarios no bastaron para restablecer el equilibrio de la balanza de pagos. Un país muy atrasado en su desarrollo industrial y hundido por la guerra, no puede recuperar su capacidad de exportación antes de haber terminado la reconstrucción de su capital productivo. ¿El Fondo Monetario Internacional, gno tenía acaso que distinguir entre los “desequilibrios fundamentales “y los desequilibrios de tipo coyuntural? A los primeros no era posible aplicarles remedios puramente monetarios porque hubiesen resultado ineficaces. Por esta razón, el control de los cambios y los controles cuantitativos continuarán siendo los mejores medios de defensa de todos los países europeos durante el período de reconstrucción.
Tras la Liberación, las importaciones francesas estuvieron severamente controladas y los importadores tenían que obtener unas “licencias de importación”. El franco y todas las divisas europeas eran inconvertibles salvo en el marco de los acuerdos bilaterales que pasaron a ser, posteriormente, multilaterales con la aplicación del “Plan Marshall” en 1948.
Antes de la guerra, la balanza de pagos corriente se hallaba aproximadamente en equilibrio. En cambio, en 1945, los ingresos globales no cubrieron más que el 19% de los gastos exteriores; en 1946 este porcentaje se elevó al 27,5%; en 1947 al 51%, en 1948 al 49,5% y en 1949 al 76%.El déficit francés fue financiado por distintos procedimientos que van desde la requisa de activos privados en oro y divisas extranjeras hasta los empréstitos públicos, los acuerdos de pagos y la ayuda gratuita de los Estados Unidos que ascendió a 754 millones de dólares en 1948, 855 millones de dólares en 1949 y 509 millones de dólares en 1950. En 1947 Francia atravesó una verdadera “crisis” de pagos exteriores que sólo encontró solución en el crédito exterior y en los primeros pagos de la ayuda americana.
