Una vez analizadas las causas de la crisis y de la depresión expondremos, para terminar, las características esenciales de las políticas nacionales seguidas en algunos países entre 1930 y 1938. Los Estados Unidos y Gran Bretaña recurrirán rápidamente a la devaluación y al empleo de diversos procedimientos para activar la economía que se verán más o menos coronados por el éxito. Francia y Alemania, permaneciendo fieles al patrón oro, llevarán a cabo en primer lugar una política de deflación con vistas a restablecer el equilibrio. El fracaso de Laval conducirá hasta el Frente Popular; las consecuencias sociales de la deflación alemana ayudarán a Hitler a ocupar el poder.
El New Deal en los Estados Unidos
Se trata de un New Deal que se propone, de una parte, reactivar el consumo y la inversión; de otra parte, poner fin a ciertos abusos que han estado en la base del origen de la crisis. Señalemos que este New Deal no es una forma de socialismo ni un intento de planificación. Tiene como finalidad primera la de salvar el sistema capitalista. El New Deal es, sin embargo, un reformismo en la medida en que pone en acción, por vez primera en los Estados Unidos, un conjunto importante de medidas de intervención gubernamental en el terreno de la economía. Para ello, el Presidente se rodea de un brain trust compuesto por una mayoría de universitarios. El primer objetivo es la “deflación”. Hay que lanzar los precios al alza, devolver la confianza a los inversores, distribuir poder de compra a los consumidores. No es posible enumerar todas las medidas adoptadas. Vamos a citar algunas de ellas:
Primeramente, en el campo del dinero y del crédito: El 9 de marzo de 1933 (The Emergency Banking Act) se prohíbe el atesoramiento y las exportaciones de oro; el 12 de mayo de 1933 (The Agricultural Adjustment Act) da al Presidente una serie de poderes: 1.° el Presidente puede pedir a los bancos de la Reserva Federal el aumento de los créditos hasta los 3.000 millones de dólares y el aumento de la emisión de billetes, sin contrapartida en oro, también hasta los 3.000 millones; 2.° el Presidente puede devaluar el dólar hasta el 50% de su valor oro; 3.° Puede autorizar la acuñación de monedas de plata en cantidades ilimitadas. El Presidente recibe así el poder de crear tanta “inflación” como desee. Utilizando sus poderes, el Presidente anunció el 22 de octubre que la Tesorería comprará el oro no ya a 20,67 $ la onza sino a 31,36 $. El 16 de enero de 1934 este precio se elevó a 34,35 $. Esta devaluación del dólar tiene como finalidad la de fomentar las exportaciones y de hacer subir los precios interiores. De todos modos, los precios no aumentarán proporcionalmente a la devaluación del dólar. El 16 de junio de 1933 la Banking Act pretende remediar algunas deficiencias estructurales del sistema bancario americano y proteger a los depositantes mediante la creación de un seguro sobre los depósitos bancarios (Federal Deposit Insurance Corporation). Las demás medidas tomadas en esta Banking Act modifican ciertas prácticas bancarias con el fin de impedir la distribución de créditos que pudiesen servir para financiar la especulación en la Bolsa.
Es el esfuerzo de reforma y de consolidación más serio realizado desde la fundación del Federal Reserve System en 1913. De 1934 a 1936 se adoptan toda una serie de nuevas medidas para completar esta importante reforma de la estructura bancaria y financiera de los Estados Unidos. Los abusos extraordinarios que permitía el liberalismo anárquico de la organización bancaria americana fueron responsables, a lo largo del siglo xix y hasta 1929, de numerosos pánicos. Era hora de remediarlo.
En el terreno agrícola: el gobierno Hoover crea, a partir de 1929, el Federal Farm Relief Board, organismo de sostenimiento de los precios agrícolas, encargado de comprar y de almacenar los productos agrícolas con el fin de reducir su oferta en el mercado. A esta política de almacenamiento, Roosevelt añade una política de limitación de las cosechas. La Agricultural Adjustment AcT como su nombre indica no podía contener más que medidas monetarias. El gobierno indemnizará a los campesinos que reduzcan la superficie cultivada. En ene-ro de 1936, la Corte Suprema declara que esta medida es anticonstitucional. Con el fin de salvar la dificultad el gobierno pagará indemnizaciones no ya por la disminución de la superficie sembrada, sino por dejar una parte del suelo en barbecho o por cultivar leguminosas que mejoren la calidad del suelo. De 1932 a 1939 la población activa agrícola disminuye en un 7% y las superficies cultivadas de trigo, maíz, algodón y tabaco disminuyen en un 20%. Una consecuencia inesperada de la política “maltusiana “de limitación de las cosechas es el aumento en un 22% en la productividad por obrero agrícola entre 1932 y 1939. Por esta razón, la producción agrícola crece en un 11% durante el mismo período y no pueden reducirse los excedentes. Finalmente, el gobierno fija unos precios mínimos que colocan el nivel de los precios americanos por encima de los cursos mundiales. Para que las exportaciones no se vean excesivamente frenadas, el gobierno las subvenciona. Esta política agrícola resultó, pues, muy cara, sin que por ello se alcanzaron importantes resultados, salvo en lo referente a la defensa del poder de compra de los agricultores. En el terreno industrial, La National Industrial Recovery Act (N.I.R.A.) de 15 de junio de 1933 introduce una serie de medidas casi revolucionarias. El presidente Roosevelt declara, en el momento de firmar este texto, que pretende con él “asegurar un beneficio razonable a la industria, unos salarios que permitan vivir y la eliminación de los métodos y de las prácticas de piratería que, no sólo socavan los negocios honrados, sino que también perjudicaron a los obreros”.
